Drácula en Rumanía: ruta por Transilvania

En cualquier ruta por la región de Transilvania, tarde o temprano acabarás oyendo hablar de Vlad el Empalador, el personaje real que inspiró la novela del Conde Drácula en Rumanía. Pero, ¿cuánto hay de realidad y cuánto de ficción?. Conoce dónde termina la historia… y empieza la leyenda.

Si estás en la capital sin coche y quieres conocer el castillo de Drácula puedes reservar esta excursión desde Bucarest.

La novela del Conde Drácula

La obra que creó al vampiro más famoso de todos los tiempos fue escrita por la pluma del irlandés Bram Stoker en 1897, quien se interesó por conocer personajes históricos de los países del este que encajasen con su idea de “ser vampírico abominable”. Interés que sin embargo no le llevó a viajar, ya que el autor nunca pisó Rumanía.

Hurgando en la historia supo de Vlad Tepes, gracias al historiador húngaro Vámbéry. Vlad Tepes (tepes significa empalador en rumano) fue un Príncipe de Valaquia (región rumana) muy temido por los crueles castigos a los que sometía a sus enemigos y traidores (le encantaba clavarlos en picas, de ahí lo de “empalador”), pero a la vez muy reconocido en el país por su ardua lucha contra los otomanos y los nobles boyardos.

Vlad el Empalador: el Drácula en Rumanía

Vlad Drăculea, más conocido como Vlad Tepes como indicaba, fue un incansable guerrero que luchó contra el Imperio Otomano. Después de haber sido rehén desde los trece hasta los diecisiete años, y descubrir que habían matado apaleado a su padre y enterrado vivo después de dejarlo ciego a su hermano, se volvió un ser sanguinario, un psicópata que disfrutaba con la muerte de sus enemigos.

Vlad Tepes, Drácula en Rumanía
Vlad Tepes, Drácula en Rumanía

Su costumbre y sello de identidad eran sencillos: los mandaba empalar una vez eran capturados, habiendo llegado a crear lo que popularmente se conoció como el Bosque de las Estacas, un cementerio a base de empalados que anunciaba al que se atreviese a acercarse su fatal destino.

Mirad si no sería temido que dicen que durante su reinado dispuso una copa de oro en la fuente de la capital de Valaquia y dijo que cualquiera podía beber con ella pero que nadie podía llevársela o sufriría las consecuencias, y durante años allí permaneció la copa.

No obstante, Vlad fue todo un patriota, defensor de su tierra (de hecho Ceaușescu lo nombró Héroe Nacional), y aunque nunca contó con un gran ejército, triunfaba a base de tácticas de guerrilla: infectaba los pozos de agua del enemigo, mandaba a sus campamentos a enfermos de tuberculosis para contagiarlos…

Vlad Draculea, el Conde Drácula en Rumanía
Vlad Draculea, el Conde Drácula en Rumanía

Todo esto no le resta un ápice de vileza en el trato hacia todo aquel que osara contrariarlo; ciertos grabados que se conservan de la época aseguran que a Vlad Tepes le encantaba comer junto con un cuenco con la sangre de los que mataba, en el que iba mojando pan. Este dato sin duda se ha ligado posteriormente a la leyenda de Drácula y a cómo este se alimentaba a base de la sangre de sus víctimas.

Máscaras de Drácula en Rumanía
Máscaras de Drácula en Rumanía

En esta línea, cabe comentar que su padre, Vlad Dracul, que pertenecía a la Orden del Dragón del Príncipe Segismundo de Luxemburgo, solía vestir con una capa negra, la misma que Bram Stoker utilizó para su personaje. Por cierto, Dracul significa Dragón, pero en rumano moderno dracul es “diablo”, Vlad Drăculea es “Vlad, hijo del diablo”… ¿casualidad?.

Boda roja: si sois fans de Juegos de Tronos recordaréis el impactante capítulo de la boda roja. Vlad Tepes en una ocasión dio un gran convite al que invitó a los boyardos para hacer la paz por Pascua (ellos habían matado a su familia) y los instó a que vistiesen sus mejores galas. Una vez cenados, los capturó a todos y los mandó empalar. La inspiración está servida.

Empalar, el método favorito de ajusticiar de Vlad Tepes
Empalar, el método favorito de ajusticiar de Vlad Tepes

Ruta por los escenarios de la Rumanía de Drácula

A lo largo de todo el país se conservan vestigios de la vida de Vlad el Empalador, Drácula en Rumanía. Vamos a hacer un repaso por algunos escenarios que no faltarán seguro en un viaje a la Rumanía vampírica:

Bucarest

En esta ciudad se produjo la muerte de Vlad Tepes con cuarenta y cinco años de edad, luchando contra los turcos para recuperar su trono.

En el Museo Nacional de Historia encontramos un retrato de este guerrero así como el documento más antiguo que recoge el nombre de la ciudad de Bucarest, que lleva la firma de Tepes.

También en ella se encuentra la Curtea Veche, la Corte Vieja, un palacio que construyó Vlad en la ahora capital de Rumanía y de la que hay certeza que sus subterráneos fueron utilizados como mazmorras. Puede visitarse en la actualidad.

Escultura de Vlad Tepes en la Curtea Veche de Bucarest
Escultura de Vlad Tepes en la Curtea Veche de Bucarest

Brasov y Sibiu

A las afueras de la ciudad de Brasov se disemina el conocido Bosque de las Estacas, donde mandó empalar a enemigos y a los habitantes de la ciudad por no unirse a su causa. Cuentan que el bosque quedó sin árboles porque se talaron todos para fabricar estacas que luego clavarían en el mismo.

Bosques de Rumanía
Bosques de Rumanía

Algo parecido hizo en Sibiu.

Castillo de Bran

Este es el castillo en el que está inspirada la novela de Drácula. Realmente no se ha confirmado que Vlad Tepes lo visitase siquiera, pero eso no ha impedido que sea de lejos, la atracción más visitada de toda Rumanía.

El castillo se puede recorrer por dentro y tiene algunos muebles así como una exposición sobre Drácula.

Castillo de Bran en Transilvania, el Castillo de Drácula en Rumanía
Castillo de Bran en Transilvania, el Castillo de Drácula en Rumanía

Cabe señalar que en Valaquia existen unas ruinas que se tienen por el verdadero castillo de Drácula, son las del Castillo de Poenari. En sus proximidades se halla la población de Arefu, en la que dicen que aún habitan descendientes de Vlad Tepes.

Medias

En la Torre de los Sastres de esta ciudad transilvana estuvo preso varios años Vlad Tepes.

Torre de Medias en la que fue preso Vlad Tepes
Torre de Medias en la que fue preso Vlad Tepes

Sighisoara

En la ciudad más espectacular del corazón de Transilvania nació Vlad Tepes. De hecho, su casa (situada en la ciudadela, que es de las más antiguas habitadas de Europa), es en la actualidad un restaurante (muy turístico) en el que se pueden visitar los aposentos de este personaje.

Casa de Vlad Tepes en Sighisoara, Rumanía
Casa de Vlad Tepes en Sighisoara, Rumanía

Bistrita y Cluj-Napoca

Aunque realmente Bistrita no guarda relación con Vlad el Empalador, lo cierto es que Bram Stoker utilizó esta ciudad como punto en el que se alojase su personaje Harker en el hotel Corona de Oro antes de partir al Castillo de Drácula. Lógicamente, a posteriori se ha instalado un hotel con el nombre del de la obra. En este sentido cabe mencionar también a Cluj-Napoca, donde Harker pasa su primera noche en el Hotel Royale.

Bistrita tras Drácula en Rumanía
Bistrita tras Drácula en Rumanía

Si sigues subiendo hacia el norte desde Bistrita, por la carretera pasarás por un hotel enorme llamado Castel de Dracula, donde se ubicaba exactamente su residencia en el libro. Por dentro está completamente decorado en torno a este personaje e incluso una de sus habitaciones es “la de Drácula”. Todo es rojo evocando a la sangre.

Hasta aquí llegan los confines de Transilvania y consecuentemente, del vampiro más famoso del mundo.

Realidad vs Ficción

Como conclusión, si bien es verdad en que hay más de ficción que de realidad en la historia de Drácula en Rumanía, no es menos cierto que el hecho de que la inspiración se base en alguien que realmente existió, Vlad el Empalador, dota de pleno sentido a la leyenda de la Rumanía más vampírica, dispuesta a asustar y sorprender a cada visitante.

Vlad Tepes es el Conde Drácula en Ruamanía
Vlad Tepes es el Conde Drácula en Ruamanía

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9 comentarios

  • Hola:
    Uno de mis sueños es viajar a Transilvania y me interesa saber ¿manejan becas de apoyo para estudiantes? ¿algún intercambio? ¿alguna manera de poder viajar como fotógrafo?
    Espero me puedan ayudar, ya que, he buscado muchas maneras de hacerlo y no cuento con los recursos económicos suficientes.
    Soy egresado en Ciencias de la comunicación, igual si tienen alguna vacante para trabajar me interesa.
    ¡Muchas gracias!
    Tel casa: 56 32 70 38.

    • Hola Israel!

      Me temo que yo solo soy un blog de viajes que he hecho un viaje a Rumanía por mi cuenta, así que lamento no poder ayudarte :(. Espero que consigas pronto tu sueño.

  • Hola Claudia.

    La verdad es que gracias a tu post me ha entrado ganas de volver a Rumania, ya estuve por ahí concretamente en Timisoara no se si lo conoces, una región muy popular por sus viñedos.

    No tuve la oportunidad de ir a la zona de Transilvania, pero por lo que dices tiene buena pinta, así que espero tener la oportunidad de visitarla. Eso si me compre una taza con la cara de Drácula, jajajaja

    De momento ya lo tengo apuntado en mi lista de cosas pendientes por visitar.

    Un Abrazo
    David

    • Hola David!

      Sí conozco Timisoara aunque no me dio tiempo a visitarla, pero seguro que vuelvo a Rumanía así que no es problema. Me apetece sobre todo la parte del mar Negro y Costanza. Lo que desde luego sí me gusta es la cerveza de Timisoara, Timisoreana (L) qué rica y fresquita!

  • Gran artículo,
    He tenido la suerte de ir a Sighisoara yendo en tren desde Bucarest, la verdad que fue espectacular el camino ya que estaba todo nevado con un sol esplédido en todo momento.

    Vale la pena conocerla, es una enclave importante en la vida de Tepes y está lleno de referencias a el.

    En mi viaje conocí Bucarest, Sighisorara y Constanza ( Mar negro ), pienso que Rumanía no está especialmente valorada pero es un pais digno de conocer y disfrutar.

    • Hola Julián,

      No puedo estar más de acuerdo contigo, Rumanía no está lo reconocida que se merece.

      Qué gozada viajar en tren con la nieve, me encantaría hacerlo en invierno. Aunque también se tiene que estar bien en Constanza en la playita, lo que está claro es que volveré a Rumanía.

      Gracias por pasarte por aquí.

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