Hace dos o tres Navidades, cuando visité los mercadillos de Praga, hice una breve parada en Pilsen, metrópoli industrial y capital de la cerveza checa. Supe pronto que volvería porque se me quedaron muchos pendientes. Con esa deuda recién saldada, hoy te cuento todo lo que ver en Pilsen en un día o dos.


Voy a ahondar en todo lo chulandrón de la ciudad, pero si tu principal motivo para conocerla es visitar la fábrica de cerveza Pilsner Urquell, te dejo aquí un atajo a la reserva de entradas (se forman colas).

Para dormir en Pilsen optamos por este hotel tan modernito situado justo enfrente del arco de entrada de la famosa cervecera (con unas vistas envidiables que te muestro abajo) situado a un corto paseo de todos los principales sitios de interés en la ciudad. Muy recomendable.
Cómo llegar a Pilsen desde Praga

Por un lado, si solo quieres pasar el día, puedes optar por esta excursión en español desde Praga que visita el centro de Plzeň (así se escribe en checo Pilsen) + la fábrica de cerveza Pilsner Urquell.

Ya sabes que yo te aconsejo que al menos hagas una noche. Te quedes o no, otra opción, es ir por libre en tren desde la Estación Central de la capital. Se tarda en torno a una hora y media y hay bastante frecuencia. O en bus con RegioJet (desde Prague Florenc) o Flixbus (desde Prague Zličín).

Por último, si quieres hacer una ruta por Chequia y conocer otras maravillas como el Dragón de Brno o el pueblo de cuento de Stramberk, quizás lo más sencillo sea alquilar un coche en este comparador.

Visitas principales en Pilsen, Chequia
En la región de Bohemia del Oeste, a apenas 80 kilómetros de Praga, se abre paso en el ranking turístico Pilsen. Esta urbe otrora fabril y fría, te atraerá por la fama inconfundible de su cerveza (madre del 70% de birras mundiales), pero conseguirá retenerte por sus teatrillos de marionetas, túneles misteriosos, mercados artesanales y el calor de sus colores pastel.
Apunta todo lo que ver en Pilsen en un día o dos, aunque te adelanto que yo me quedé tres noches explorando los alucinantes alrededores sin ningún reparo (y es que sí, Pilsen da para mucho):
Fábrica de cerveza Pilsner Urquell
No es ya que Pilsen lleve fabricando cerveza desde la Edad Media, sino que es la creadora de la primera lager tipo pilsner de la historia, característica por su intenso sabor a lúpulo. Un conjunto de vecinos cerveceros se unieron en 1842 creando la fábrica que fue cuna de la cerveza pilsen, así que la Pilsner Urquell Brewery es de los sitios innegociables que ver en Pilsen.
El método de baja fermentación que utilizaron en el siglo XIX es actualmente la base de 2/3 de las cervezas mundiales, ¡de locos! Te guste o no la cerveza tienes que conocer esta industria.

En la visita guiada por las instalaciones (la hay en español, yo la hice) aprenderás cómo de cuatro elementos tan simples como el agua, la levadura, el lúpulo y la cebada (que da lugar a la malta) se puede conseguir una rubia tan deliciosa. Reserva tu ticket aquí de antemano porque puede que te quedes sin entrar.

Recorrido de la elaboración de la cerveza pilsen
Además de ver las salas de elaboración y embotellado, en el tour recorrerás los túneles subterráneos a 9 metros de profundidad donde se almacenaba en sus inicios para su fermentación. Allí mismo podrás catar su versión sin filtrar directa desde una barrica de madera, sintiéndote por momentos como esos lugareños dos siglos atrás que probaban satisfechos el resultado de su experimento.

Cabe mencionar que otro lugar del mundillo birra que ver en Pilsen es su Museo de la Cerveza, situado en el centro, en una antigua cervecera del siglo XV. Como curiosidad, podrás contemplar la jarra de cerveza más pequeña del mundo. Pero la verdad es que personalmente, habiendo ido ya a a la brewery me parece too much. Ahí lo dejo.
Plaza de la República
Es el centro neurálgico del casco viejo que visitar en Pilsen. En ella se enclava la Catedral, templo clave del que hablaré más adelante, pero quiero señalar algunos otros elementos atrayentes que ver en Pilsen en su plaza principal:
Fuentes de la Plaza de la República
Para romper la hegemonía de la explanada de 200 por 140 metros (enorme) encontramos que está delimitada por unas fuentes negras y doradas en tres de las cuatro esquinas del rectángulo.
Son obra del arquitecto checo Ondřej Císler y fueron instaladas en 2010 para acicalar la que sería Ciudad Europea de la Cultura en 2015. Este señor, que pareciese discípulo de Cerny, dicen que representan un galgo, un camello y un ángel, emblemas del escudo de la ciudad. Allá cada uno con su imaginación, supongo que la «T» minimalista de mi foto debe ser el angelito.

Columna de la Peste
Si te preguntas si esa cuarta esquina sin fuente está sin decorar, la respuesta es no. En ella se emplaza una Columna de la Peste barroca. Data de 1681 y está coronada por una imagen dorada de la Virgen de Pilsen.
Es similar a otras que vemos en muchas ciudades checas (siendo especialmente chula la de Olomuc), y que fueron erigidas para prevenir la epidemia de peste o para agradecer los escasos estragos hechos por ella. Se ve que cualquier excusa era buena.

Ayuntamiento antiguo de Pilsen
Muy cerca de la columna se yergue el antiguo Ayuntamiento de Pilsen, una preciosidad renacentista italiana del siglo XVI con bellos claroscuros esgrafiados en su fachada.
En la planta baja, que es de acceso libre y forma parte de la Oficina de Turismo de Plzen (que ocupa la edificación contigua, que fue Casa Imperial y residencia de Rodolfo II de Habsburgo), podemos apreciar una maqueta de la urbe.

Casitas de colores
Pero entre mis construcciones preferidas de esta hermosa plaza (la más grande de Bohemia y que llegó a ser la mayor del continente) destacan un conjunto de edificios de colores pastel preciosos.
Algunos están ocupados por cafeterías u otros negocios, y habitados en la parte superior. Las vistas desde el campanario de la Catedral son inmejorables.

Mercado de los sábados de Pilsen
Si tu visita coincide con el sábado, en torno a la Catedral colocan diversos puestos en un mercadillo. Oferta plantas, quesos, miel, snacks para mascotas naturales (compré algunos para Bora), y muchos otros productos kilómetro cero.

Catedral de San Bartolomé y su torre
La Catedral es la protagonista principal de la Plaza de la República – no me extraña, es la más alta de Chequia – y el templo más importante que ver en Pilsen. Fue levantada en el siglo XIV y es de estilo gótico con tres naves. Su altar mayor, dedicado al Calvario, está envuelto por coloridas vidrieras, y alberga la valiosa Madonna de Pilsen, una escultura de la Virgen con el Niño de finales del siglo XIV.
Pero para mí lo mejor es su torre campanario, que con sus 102 metros de altura, regala unas vistas 360 grados súper bonitas de todo el casco histórico de Pilsen. Anímate a subir sus 301 escalones, que por si la espectacular panorámica en corto fuese fea, en días claros se divisan hasta las coquetas montañas de la Selva de Bohemia.

Dicen que si tocas el angelito de la reja de la Catedral, te concederá un deseo. ¿Será entonces un hada?
Museo de las Marionetas
Los títeres son una de las tradiciones artesanales más arraigadas en Chequia y es especialmente pronunciada en la región de Bohemia. Tanto que su teatro ha sido considerado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. De hecho, yo aún conservo una pequeña brujita que me compraron mis padres en mi primer viaje al país, con apenas 3 añitos.

Se cree que el folklore proviene de la Edad Media, cuando artistas ambulantes desplegaban sus artes escénicas con teatrillos de marionetas en mercados populares. Eran tanto lúdicos como didácticos.
En el centro de Pilsen encontramos un museo interactivo dedicado a ellas. Y es que aquí nació el gran maestro titiritero checo Josef Skupa (en el Parque Šafaříkovy tiene una escultura de sus personajes principales: Spejbl y Hurvinek). En el museo puedes ver piezas de relevancia histórica, pero además también participar en su manejo con las distintas marionetas expuestas que pueden ser manipuladas por el visitante.

Nosotros nos echamos unas buenas risas entre unas y otras, hasta las hicimos bailar al ritmo del Aserejé.
Gran Sinagoga de Plzeň
Para mí el monumento más singular que ver en Pilsen es su enorme sinagoga con capacidad para 2.000 personas. Es la segunda mayor de Europa, solo por detrás de la de Budapest (que es impresionante también) y la tercera del mundo (la primera está en Jerusalén, aunque yo he leído que es una neoyorkina).
Se construyó a finales del siglo XIX en teoría en estilo neorrománico (pero tiene un mix desde ortodoxo ruso que se aprecia en sus bulbos a detalles moriscos fáciles de reconocer para una andaluza como yo) y se salvó de los estragos de la II Guerra Mundial gracias a que sirvió de almacén para los alemanes.

En la actualidad no cumple funciones religiosas (eso lo aprendí en Praga en el Barrio Judío con nuestra guía Jitzka, si no tiene encendida la luz de la Lámpara Perpetua no celebra ritos), pero sí que se hacen en ella conciertos y algunos eventos culturales, y es una visita súper interesante.
Subir a la zona del coro a pasear ante sus vidrieras es un imprescindible.
En Pilsen existe también la llamada Vieja Sinagoga, que puede descubrirse desde el patio de una casa del parque Smetana.
La Venecia de Pilsen
En el Parque Mlynska Strouha, el riachuelo que ha dejado un antiguo molino ha dado lugar a una reconvertida zona de parque y recreo súper agradable que crea reflejos mágicos de día y de noche. Dicen que en el siglo XIX incluso se alquilaban barcas para recorrer el estanque.
La estampa es preciosa, y está decorada con cuadros artísticos y me gustaron unas llamativas esculturas de colores desde cuyas cuencas del ojo se obtiene una postal divina.

Tras los pasos de Adolf Loos
Cuando la industria enriqueció Pilsen a principios del siglo XX (además de la cerveza en sus proximidades también se instaló Skoda), los habitantes de la city quisieron darle un poco de pompa a sus residencias. Y las pusieron en manos del prestigioso arquitecto Adolf Loos, cuya esposa era de Pilsen.
Este purista arquitectónico puso su empeño en los interiores de 13 viviendas de la ciudad además de la renovación de la Casa Brummel. Con tantos amantes como detractores en su época, hoy día es un referente y visitar algunas de sus creaciones es algo top que hacer en Pilsen y que me ha faltado, lo confieso.
Probar un beer spa
Siendo – insisto – la capital europea de la cerveza (este título se lo he otorgado yo misma, pero le pega, ¿no?) tienes que intentar ahondar en todas las actividades posibles relacionadas con esta bebida, es turismo no alcoholismo.
Así que te recomiendo un planazo muy original que hacer en Pilsen que es disfrutar de un beer spa, o lo que es lo mismo, de un spa cervecero, en el que te puedes bañar en una tina de madera con infusión de lúpulo calentita mientras tienes a tu disposición un tirador con barra libre de cerveza.
Nosotros probamos el de Purkmistr, un poco fuera del centro, y estuvo fenomenal.

Ya que estás allí, te aconsejo hacer una cata de sus distintas cervezas, te sirven jarritas pequeñitas para ir probando y tienen desde IPA hasta una de cereza.

Otras cosas que ver en Pilsen:
– Torre del Agua: en piedra, coronada por un chapitel y situada frente al edificio anterior. Abastecía de agua las fuentes de la actual Plaza de la República.
– Túneles y subterráneos: el mismo edificio del referido Museo de la Cerveza nos da la entrada al subsuelo que ver en Pilsen. Una red de pasadizos kilométricos (17 para ser concretos) bajo tierra que se construyeron en el siglo XIV. Han servido desde almacén de comida o vino espumoso local a escondite para indeseables.
– Iglesia de la Asunción: tiene un monasterio franciscano contiguo del siglo XVI.
– Teatro JK Tyl: inaugurado en 1901, Dividido en tres escenarios distintos -el teatro principal, el escenario nuevo y el escenario pequeño-, ofrece una gran variedad de representaciones, como ópera, teatro, musicales y ballet. Contrarresta con el nuevo DJKT, agujereado como un queso enmental.
– Antiguo mercado de carne: en estilo gótico, su arquitectura es muy llamativa. Hoy día ocupa las Galerías de Bohemia del Oeste.

Pilsen en Navidad
Antes de terminar, quiero hacer una mención especial al mercado navideño de Pilsen. Se instala cada Adviento (cómo no) en la Plaza de la República.
Un conjunto de casetillas de madera con oferta muy local y artesana que yo pillé hasta nevadas. Están acompañadas por un gran árbol, una noria y un portal de Belén.

Como has podido comprobar, hay muchísimo que ver en Pilsen, así que bien merece una escapada desde Praga en tu próximo viaje a Chequia.
FAQ – Preguntas sobre Pilsen
Rotundamente sí. Además de un centro histórico entrañable, su paraíso cervecero es digno de visita.
Sobre todo por su cerveza Pilsner Urquell, cuya técnica ha servido para elaborar la mayoría de cervezas que hoy degustamos en cualquier parte del mundo.
Aunque lo principal puede verse en un día con un combo fábrica de cerveza + casco viejo, mi recomendación es quedarse como mínimo una noche, los alrededores son chulísimos.




2 Comentarios
Hola! Quisiera saber cómo hiciste la visita guiada en español en Urquell, ya que no figura en ningún lado. Solo inglés, alemán y checo. ¡Gracias por un artículo tan completo!
Hola! Ay pues es verdad que en el enlace que pongo las han parado, pero las ofrecen en la fábrica, sus propios guías hablan español (algunos).