Algunos de los rincones más especiales y desconocidos de Portugal se encuentran en la región del Alentejo. En esta ruta alentejana voy a enseñarte mis preferidos, que he ido descubriendo en varias escapadas. Esta zona está muy cerca de España y es ideal para un puente o un finde largo en cualquier época del año. ¿Quieres descubrir los pueblos más bonitos del Alentejo? Pues vamos allá.

Ruta por el Alentejo portugués: qué ver

El Alentejo es una región de Portugal ubicada en el centro-sur. A la izquierda le quedaría Lisboa y un poco más abajo, el Algarve. Gran parte se concentra en el interior aunque a él pertenece también un buen tramo de la Costa Vicentina.

Aprovecho para indicarte que en Portugal siempre llevo mi tarjeta de viajes que se recarga con la APP y no te cobran comisión por pagos en el extranjero.
Mapa de la ruta por Portugal en el Alentejo
Y sin más dilación procedo a contarte cuáles son para mí los pueblos más bonitos del Alentejo, además de algún que otro consejo de lugares únicos para montarte una buena ruta por Portugal:
Nisa, el pueblo donde se vence al sol con telas de colores
Construida en torno a un castillo (siglo XIII) del que hoy solo quedan ruinas, las (literalmente) dos calles del casco viejo de Nisa componen para mi gusto una de las imágenes más bonitas del Alentejo.
La primera es la Rua de Santa María, estrechísima, con suelo de baldosas de barro con detalles en blanco (hecho a mano por artesanos) y fachadas encaladas llenas de macetas; la segunda es la paralela Dr. Francisco Miguens, con fotos enormes de sus vecinos decorando las casas (me recordó a Mogarraz, la villa de los retratos) y lo más llamativo: unas telas como mantones de manila a modo de toldos para proteger del sol y proporcionar algo de sombra (se agradece).

La estética de sus casas es súper homogénea, en blanco con bordes en albero, y tiene artesanía por doquier: bordados, alfarería, cestería y por supuesto, quesos (el de oveja de DOP de Nisa lo encontrarás en cualquier restaurante del Alentejo, ¡brutal!). Para ahondar un poco más en su pasado lo mejor es visitar su Museo Municipal.
Castelo de Vide, el pueblo más coqueto que visitar en el Alentejo
El pueblo más espectacular de esta ruta por el Alentejo es Marvâo, de la que te hablaré más abajo. Sin embargo, creo que ninguno tiene el encanto de Castelo de Vide (sorry). ¿Sabes que se le conoce como la Sintra del Alentejo?
Esta cucada tiene varias áreas a tener en cuenta:
– En la zona baja encontramos su parte más moderna y con más vida (Plaza de Don Pedro V y su mercado, varias iglesias, cafés, etc.). Pero lo más interesante lo descubrirás si subes sus empinadas cuestas.
– La zona del castillo con la Torre del Homenaje y el burgo medieval parecen varados en el tiempo.
– Y a solo unos pasos, el área de la antigua judería del siglo XIII (con sinagoga incluida) consigue terminar de descuadrarnos en este bellezón alentejano. El contrapunto lo pone la Fonte de la Villa, un viejo lavadero precioso.


Dónde comer en Castelo de Vide: el restaurante más exitoso se ubica en la Plaza Dom Pedro V (con la que comparte nombre). Sus platos caseros con su buen toque de cilantro están deliciosos (el arroz de tamboril muy top).

Dónde dormir en Castelo de Vide: nosotros nos alojamos fuera del pueblo, en la población cercana de Crato, en un monasterio del siglo XVI muy bonito que casi parece más bien un castillo. Su piscina es perfecta para los días de verano. Echa un vistazo a las habitaciones aquí.
Marvâo, el pueblo más bonito de la ruta por el Alentejo
Es difícil superar la belleza de Marvâo. En la lista de pueblos más bonitos del Alentejo esta monada encaramada a la roca, como mirando a sus vecinos por encima del hombro, se sitúa en la primera posición. Y no es para menos, la imagen al atardecer desde los jardines del castillo dibuja una postal imborrable en nuestra memoria. Conocí Marvâo en invierno y ya me sorprendió, pero volver en verano fue amor a segunda vista.
Algo imprescindible que hacer en Marvâo es caminar rodeándola desde sus murallas, es un paseo espectacular de una media hora, divisando desde el alto algunos de sus rincones. Otro sitios curiosos son la antigua Iglesia de Santa María, que hoy es el Museo Municipal y el convento de Nuestra Señora de la Estrella.


Dónde comer en Marvâo: en nuestra última visita comimos en Varanda do Alentejo, en su terraza con vistas al valle. La carta está repleta de platos alentejanos y portugueses y tampoco faltan los vinos.

Mi alojamiento en Marvâo: un lugar súper chulo para alojarse dentro de la muralla de este precioso pueblo, justo al lado del castillo, es este bed & breakfast con jacuzzi con vistazas.
Portalegre, esplendor en plena Serra de Sâo Mamede
La pequeña ciudad de Portalegre está situada en un entorno privilegiado, enmarcada por el Parque Natural da Serra de Sâo Mamede, envuelta en naturaleza.
Gran parte de la majestuosidad arquitectónica que mantiene es debida a su época dorada, entre los siglos XVI y XX, cuando el textil y el corcho la convirtieron en un gran exponente industrial en el territorio.
Entre las cosas más interesantes que visitar en Portalegre están: la Plaza de la República, donde se unen muchos de sus edificios más representativos, la Puerta de Alegrete (siglo XIII), que conecta esta con el corazón de la villa, la Catedral y su Castillo.
En cuanto a sus museos, cabe destacar la Colección del autor José Regio en la que fuera su casa, el Museo Municipal con mucha cerámica portuguesa, y mi preferido, el de los Tapices, con unas obras espectaculares a todo color. Mi edificio favorito es el antiguo Convento de Santa Clara, que ahora es la biblioteca municipal.


Restaurantes para comer en Portalegre: en cuanto a la gastronomía alentejana, probamos dos lugares súper recomendables en la urbe: Sal e Alho (como en una bodega, con porco alentejano en muchas versiones) y Solar do Forcado (muy delicado, pata de cordero de 10 y una atención increíble). Muy aconsejables los dos.

Dónde dormir en Portalegre: si buscas alojarte cómodamente en el centro de Portalegre, nosotros nos decantamos por este hotel. Sin tener grandes lujos está más que apañado y a un paso de todo.

¡Atención amante del vino! Una de las bodegas más importantes del Alentejo la puedes visitar en Portalegre. Se trata de Cabeças do Reguengo, emplazada en Urra, a diez minutos de la ciudad. Nosotros disfrutamos allí de una buena cata. Otra buena opción es la Quinta da Fonte Souto.
Alter do Châo, esencia de vida de pueblo con un toque glam
Tan solo por subir a su castillo del siglo XIV y admirar las vistas, Alter do Châo ya merece una parada.
Además, su Jardín del Álamo es un pequeño oasis en esta ruta de pueblos más bonitos del Alentejo. La plaza frente a la fortaleza es núcleo de reunión entre los locales e incluso hacen conciertos de jazz por las noches. Hay que acercarse también al antiguo Convento de San Antonio y así completar la estancia.


Para comer en Alter do Châo: una muy buena opción es Páteo Real, con un patio de lo más agradable, decorado con lucecitas y donde comí un bacalao dorado increíble.

Dónde dormir en Alter do Châo: en nuestro caso dormimos en un hotel de lujo chulísimo situado en el campo, en las afueras de la localidad. La piscina era una gozada y el complejo, precioso. Con mucho glamour.
Monforte y el espectacular Torre de Palma
Voy a ser sincera: mi motivo para visitar Monforte (donde he pasado este último fin de semana) no ha sido otro que disfrutar de un puente de relax máximo en uno de los hoteles más coquetos de Portugal, el Torre de Palma.
Este alojamiento está distribuido a lo largo de diferentes edificaciones de una finca agrícola (que datan de 1338), que han sido debidamente restauradas para conseguir un increíble hotel. Las habitaciones son una preciosidad, la nuestra tenía hasta chimenea. Además, posee bodega propia, un restaurante guiado por un chef que cuenta en su currículum con una Estrella Michelin y cantidad de espacios encantadores como su spa o su torre mirador.


Para comer por supuesto tienes que probar su restaurante Palma, donde puedes degustar sus vinos acompañados de platos a la carta o su menú degustación y también disfrutar de algunos de sus picnics.

Si quieres echar un ojo a las diferentes estancias puedes consultar su precio aquí. Nosotros en concreto nos quedamos en la junior suite.
Estremoz y su mercado
Estremoz es un pueblo alentejano de lo más interesante, está repleto de caseríos góticos y de estilo manuelino y en él destaca el uso indiscriminado del mármol debido a una cantera cercana. Todo esto te lo contarán en la visita guiada.
Algunos de sus puntos más reseñables son: la calle Rossio Marquês de Pombal, la fuente de Gadanha, el castillo medieval y convento de Nuestra Señora de la Consolación.
Pero sin duda uno de los mejores motivos por los que acudir es asistir a su mercado del sábado. Es uno de los más animados del Alentejo, ofertan desde cantidad de frutas y verduras de temporada a quesos, dulces y hasta tiene una zona de anticuario muy chula.


Respecto a dónde comer, te cuento un sitio único para almorzar entre nuestro alojamiento y Estremoz: la Taberna do Adro, situado en una pequeña aldea que no te hace sospechar su éxito (mejor reserva) y con una carta tan sencilla como deliciosa.

Para dormir ya confieso que lo hice en la pasada de hotel que te acabo de contar arriba, que está a menos de media hora de Estremoz. Tienes que probarlo.
Elvas, una ciudad llena de estrellas como el firmamento
No es ya que Elvas sea uno de los lugares más bellos del Alentejo, es que además esta ciudad ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. ¡Y encima esta joya está a tan solo 20 kilómetros de Badajoz! ¿Quién da más?
Una de las cosas más particulares que ver en Elvas son sus fortificaciones cuyas murallas tienen forma de estrella. En concreto hay dos: Forte de Graça, que además de tener gran valor histórico es un mirador único, y Forte de Santa Luzia, más próximo al casco histórico y que alberga un Museo Militar.
Otro emblema de Elvas es el Acueducto de Amoreira, impresionante con sus más de 840 arcos (siglos XV-XVII). Del casco viejo destacan sus murallas y su castillo, así como la Plaza de la República, con las míticas letras de «I Love Elvas» delante de su antigua catedral.


Dónde comer en Elvas: hay un restaurante muy de moda que probamos y entiendo su buena reputación porque estaba todo riquísimo. Se trata de Adega Regional, en el centro.
Monsaraz, la localidad navideña de Alentejo
He visitado un par de veces Monsaraz, y te diría que su momento estrella es la Navidad.
Es un pueblito adoquinado y de piedra tan diminuto como adorable. Me pareció un lugar mágico, sobre todo en estas fechas del mes de diciembre, cuando dentro de sus murallas las calles se llenan de personajes del portal de Belén a tamaño real. ¿Qué te parece?


Para dormir en Monsaraz tienes que probar las habitaciones de esta pasada de farmhouse. Tiene el encanto de una granja con las comodidades de un alojamiento actual y estético. Genial.

Si buscas un restaurante dentro de la pequeñísima Monsaraz, uno de los preferidos es Taverna Os Templários, con producto local y unas vistas desde la loma que quitan el hipo.
Otros lugares interesantes que ver en el Alentejo:
– Me salto Évora porque es un poco más grande ya, pero obviamente es un enclave muy importante y creo que está guay hacer su free tour.
– Un paseo por la Zona de la Ribeirinha de Ponte de Sor y su vanguardista puente. Muy cerca encontramos un museo de arte contemporáneo con el mural hecho con tapones de corcho más grande del mundo (400.000).
– Baño en la playa fluvial de Portagem: justo a los pies de Marvâo se ubica esta localidad bañada por el río Server, que han acondicionado para darse buenos baños los días de calor.
– Visita a la almazara de aceite Castelo de Marvâo, muy completa e ilustrativa.
– Vistas del Puente Romano de Vila Formosa.
– Un plan al que le tengo mil ganas es ir a probar el restaurante con Estrella Michelín Herdade do Esporao.

Y hasta aquí mi ruta por los pueblos más bonitos del Alentejo. Es un itinerario con castillos, vino, gastronomía rica y pueblos con mucho encanto. ¿Quién puede resistirse?



2 Comentarios
Hola Claudia.
Cuantos días consideras para recorrer el Alentejo?
Yo creo que una semanita estaría genial, pero si tienes 4 o 5 días ya ves muchas cosas chulas.