Ensamblada con el Océano Atlántico gracias a sus murallas, la tradicional medina fortificada de Esauira, con aires marineros que desplazan arena entre las casas encaladas con puertas y ventanas en azul, contrasta con las largas playas llenas de jóvenes haciendo surf y las terrazas de ambiente alternativo. Me ha parecido uno de los lugares más encantadores de Marruecos. ¿Te cuento las maravillas que ver en Essaouira? Pues claro.


Cómo llegar a Essaouira desde Marrakech: las separan 170 kilómetros. Nosotros fuimos en un autobús Supratour (10 euros/trayecto). Hay otras dos empresas que hacen el viaje en horas alternas y los precios son similares, pero yo escogí esta porque te deja en la puerta de la medina. Se tarda unas tres horas (hace una parada).

Para dormir en Essaouira escogimos este maravilloso riad dentro de la medina con un personal majísimo y unos desayunos que quitaban el hipo, todo casero y recién preparado, una pasada, ya te lo digo. Brutal.

Si no tienes pensado quedarte a pasar la noche (cosa que si puedes, recomiendo), lo más aconsejable es contratar esta excursión desde Marrakech en 4×4 que sale por poco más que el bus y te recogen, tienes guía en español y va más rápido.
Mini contexto histórico de Esauira
Ya los fenicios comerciaban en estas tierras, interesados por los tintes púrpura obtenidos a través de un molusco local. Pero fueron los portugueses quienes en el siglo XVI construyeron un puerto mercantil y la amurallaron, dándole el aspecto que aún mantiene y denominándola Mogador.
Después de esto fue saqueada en varias ocasiones por piratas bereberes y también por franceses, y ha sido levantada una y otra vez por diferentes sultanes, destacando el empeño del sultán Sidi Mohammed Ben Abdallah, el que pasó a llamarla Esauira.

A mediados del siglo pasado formó parte del protectorado francés en Marruecos y en la década de los 60 se transformó en una especie de reducto hippie impulsado por visitantes de la talla de Jimi Hendrix o los Rolling Stones.
En la actualidad, me recuerda a la zona playera de Cádiz. La llaman La Perla del Atlántico, pero a mí, su mix viejuno + hipster me hizo apodarla «la Tarifa marroquí», y es que creo que estas dos poblaciones costeras tienen mucho en común.
Qué hacer en Essaouira en uno o dos días
Yo ya sabía que Essaouira iba a gustarme, pero no esperaba que iba a sentir una conexión tan fulminante en cuanto atravesé su puerta Bab Marrakech. Con un turismo in crescendo que los franceses han sabido apreciar los primeros, aún es fácil mezclarse entre su vida cotidiana sin sentir que los foráneos hemos arrasado con todo, y eso hoy día es un auténtico privilegio.

Es cierto la mayoría de sus atractivos pasan por deambular por su laberíntica medina, mirar al mar, contar gatos como quien cuenta ovejas o disfrutar de su gastronomía tan simple como deliciosa. No hay museos increíbles ni jardines de cuento, pero esto no le resta un ápice de interés.
Estoy lista para desvelarte los imprescindibles que hacer y que ver en Essaouira:
Pasear sin rumbo por la medina
La medina es el equivalente en Marruecos al casco viejo de una villa. Un corazón que late, y que por venas y arterias tiene sinuosos callejones y muchos puestos en zocos. La de Essaouira además, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su efervescente carácter e historia.
Para acceder a ella habrás de cruzar alguna de sus puertas. La principal es Bab Doukkala, pero Bab El Marsa, justo en el extremo opuesto, junto al puerto, es otra de las más transitadas. Sin embargo como mencionaba, mi primer acceso fue por Bab Marrakech.

Una vez dentro, llama la atención la perfecta combinación de calles blancas con pequeños detalles en azul Majorelle (como los jardines de Marrakech), que me recordaron mucho a Asilah.
Algunos puntos clave que ver en Essaouira en la medina son: la Plaza Moulay el Hassan, muy animada, la mezquita Sidi Yousef (acceso solo a musulmanes), la Plaza de los Granos, la Torre del Reloj o el Mercado de Pescado, un sitio perfecto para elegir lo que quieres y que te lo cocinen por pocos dirhams en unas cocinas situadas en las inmediaciones.

Conocer la antigua judería
En el Mellah, el barrio judaico que visitar en Essaouira, llegaron a habitar hasta diecisiete mil judíos en el momento de gran auge de la villa, promovido por su exitoso puerto.
En el siglo XX la mayoría emigró e Israel tras la Guerra de los Seis Días y desde entonces, es la zona más abandonada y ruinosa de la medina. A pesar de esto, el estar repleta de calles estrechísimas en las que la arena de la playa se ha apoderado del suelo, le da cierta gracia.

Hay varias sinagogas, como la de Slat Lkahal Mogador y la de Haïm Pinto y la escuela talmúdica Znqt Almlh. Pero la visita que no puede faltar es la de la restaurada Sinagoga Slat Attia, que además es gratuita. Fuera de las murallas también es interesante el viejo cementerio judío.

Recorrer sus murallas junto al mar en la Skala de la Kasbah
Tras traspasar un arco de piedra y subir una amplia rampa, llegamos al baluarte sobre el mar Skala de la Kasbah, que nos da acceso a la pasarela de las murallas de Essaouira, uno de sus puntos más interesantes y escenario de Juego de Tronos, cuando en la temporada 3, Esauira se convirtió en Astapor, al otro lado del mar Angosto.

En este pequeño paseo marítimo en elevado nos acompañan diecinueve cañones del siglo XVIII elaborados en fundiciones de Sevilla y Barcelona (se pueden comprobar estos datos en sus emblemas), lo que nos deja bien clara la función defensiva de este recinto amurallado diseñado para proteger la población de los ataques desde el océano.

Hacer la foto más bonita en el Puerto de Esauira
También en el mar, enfrentada a la Skala de la Kasbah se ubica la Skala du Port. Este bastión con un puñado de barcas azules situado en la zona portuaria es uno de los puntos principales que ver en Essaouira y además, una de sus fotos más replicadas.

Se puede acceder a su torre previo pago de una entrada y así poder divisar las casas blancas colgando sobre el acantilado a través de su ventana circular empedrada «el Ojo de Essaouira». Aquí también se rodaron escenas de Game of Thrones, te dejo una imagen de HBO.

Le Port, el puerto, es un enclave chulísimo para divisar la subasta del pescado al amanecer. Llegan las presas a diario y hay un ajetreo de lo más genuino. Además, a la hora de comer preparan puestos y algunas mesas donde puedes elegir qué piezas quieres y te las cocinan a la brasa allí mismo. Planazo.
Comer requetebién en Essaouira
Nosotros no probamos el pescado del puerto porque hicimos la misma estrategia pero en el Mercado de Pescado del interior de la medina. En esta plaza de abastos puedes elegir un mix de 1 kilo con lo que quieras por 70 dirhams (gambas, choco, lubina, lenguado…) y por ná y menos te sientas en una terracita y te lo limpian y preparan sobre la marcha. Es una experiencia imprescindible que hacer en Esauira.

Cambiando absolutamente de tercio, también probamos distintas terrazas, cafeterías y restaurantes de lo más cuqui donde degustar platos marroquíes un poco más sofisticados. Estoy preparando una guía completa de donde comer en Essaouira dedicada a ellos.

Pero sí que quiero enseñarte al menos la pasada de desayunos que nos recibieron las dos noches que hicimos en este riad en Esauira. Y falta en la foto un tajine de huevos con verduras espectacular.

Practicar surf en su inmensa playa
Como ciudad atlántica que es, Esauira está acompañada por kilómetros de arena y playa en las que tumbarse a la bartola.
Es un destino predilecto para los amantes de los deportes acuáticos, y es que se dan las condiciones perfectas para hacer surf, windsurf, etc. no en vano me pareció la Tarifa marroquí. El viento sopla que da gusto.

La zona de la Bahía de Essaouira tiene además un gran valor ecológico siendo esencial para la migración de numerosas especies de aves. Una playa a la que hay que ir coche pero que dicen que es muy bonita por si tienes ocasión es la de Sidi Kaouki.
Comprar en sus zocos
La avenida Mohamed Zerktouni es la que acoge el Souk Jdid, el principal zoco de Essaouira que vertebra toda la medina, de la Mezquita Ben Youssef hasta la citada puerta Bab Doukkala. Pero hay muchísimos comercios en toda la villa donde encontramos muchísima artesanía.
De Essaouira me llamaron la atención sobre todo las cerámicas. Había unos vasos y tazas con un diseño muy particular y estampados de lo más variados que me encantaron. Además, los usaban en los restaurantes de allí, así que se ve que serán típicos.

También en los alrededores de la Place du Marché des Graines hay muchos talleres de costura. Alberto se compró unas camisas hechas a mano por un sastre en lino y en algodón monísimas para las noches de verano. Sin duda un recuerdo único.

Estos son para mí los esenciales que visitar en Essaouira. El resto del tiempo lo mejor es dejarse fluir y disfrutar.



6 Comentarios
Felicidades Claudia por tu informacion y tips muy utiles y por tus bonitas fotos…
Una pregunta como se llama el restaurante mas CUQUI de essauira , el que tiene TV i radios vintatge.en la pared …? No veo el nombre
Uy, menos mal que me has avisado, no había enlazado el post de los restaurantes. Ya está ahí el link, puedes verlos todos con sus nombres y mis recomendaciones.
Me voy la semana que viene y me voy a llevar anotadas tus indicaciones. Muchas gracias!!!
Sabes si se puede visitar alguna mezquita? Y de ser así ¿en qué condiciones (pañuelo, pantalón largo)?
Hola! Pues en Essaouira concretamente no recuerdo visitar ninguna mezquita… o si entré en alguna no había ninguna particularidad. Pásalo genial!
Hola. alguna recomendación para ir a la playa? ¿se puede estar en bikini? ¿se puede pasar el dia en la playa o es mejor coger un hotel que tenga playa privada?
Hola! Pues si te soy honesta como estuve en primavera no me informé bien de esto… alguien sabe?