En los Alpes Japoneses septentrionales encontramos una ciudad con alma de pueblo repleta de posadas de madera de época Edo (siglos XVII-XIX, de templos y santuarios colgando de la ladera de la montaña y con una gastronomía diferente que pone en valor la ternera Hida. ¿Quieres descubrir qué ver en Takayama en uno o dos días? Acompáñame.


Cómo llegar a Takayama: desde Tokio con el JRPass es muy sencillo haciendo transbordo en Nagoya. En mi primer viaje, veníamos de Kanazawa, e igualmente hicimos el trayecto en tren en un ratito.

En Takayama nos alojamos dos noches en este ryokan súper auténtico con futones en el suelo y un tanto añejo pero con mucha gracia. Parecía que estabas en casa de una abuela japonesa. En mi segunda vez he optado por este apartahotel junto a la estación bueno, bonito y barato. Súper recomendable.
Recorrido por los imprescindibles de Takayama en uno o dos días
La mayoría de los atractivos que visitar en Takayama se encuentran bastante concentrados y se puede ir a pie a todos ellos. Por tanto, sería posible conocerla en un día.
Sin embargo, nosotros preferimos alargar la estancia a dos. La primera jornada recorrimos Takayama y durante la mañana del segundo día hicimos una excursión a Shirakawago para terminar por la tarde lo que nos quedaba por ver de la ciudad. Fue muy cómodo diseñarlo así.
Otra opción, que es lo que he hecho la segunda vez porque iba más justa de tiempo, es dormir solo una noche, coger al día siguiente el bus a Shirakawago y de ahí continuar a Osaka.

Una cosa que te llamará la atención en tu visita a Takayama son las muñecas sarubobo repartidas por todas partes; un juguete de trapo de color rojo (que atrae la buena suerte) con forma de niña pero sin rostro. La regalaban las abuelas a los nietos para que cada uno se la imaginase a su ilusión y es una costumbre típica de Takayama que trasciende a nuestros días.
Y por fin te cuento qué tienes que ver en Takayama sí o sí:
El barrio de Sanmachi-Suji
Cruzando el río Miya-gawa nos topamos con el barrio más bonito que ver en Takayama: Sanmachi-Suji. Está compuesto mayormente por tres calles de época Edo, a saber Ichinomachi, Ninomachi y Sannomachi, vestidas por elegantes casas particulares tradicionales, numerosas tiendas y restaurantes y varias destilerías de sake. Su estilo me recordó al distrito de casas de té de Kanazawa.
Aunque la mayoría de oferta tiene un claro destinatario, el turista, lo cierto es que es una zona preciosa y con sus más de tres siglos, tiene mucho encanto. Si vas al atardecer cuando todo ha cerrado ya no queda ni un alma y es espectacular con las bombillitas iluminando escasamente los oscuros edificios de madera.

Destilería de Sake
Takayama es famosa por sus destilerías de sake. Se reconocen porque tienen en la puerta colgando un sugitama, una bola hecha con ramas de cedro (en la foto de arriba se ve a la derecha una). Esta marca el proceso de elaboración de la bebida. Cuando se cuelga es verde y para cuando el vino está listo, se ha vuelto marrón, dando inicio a la temporada nueva.
En el propio Sanmachi-Suji hay varias de ellas. Nosotros probamos el sake estacional de Harada y el de Funasaka, el que para catarlo tienes que meter una monedita de 200 yenes en un gashapon que te da un vasito. Y aunque no es mi bebida favorita (para vino ya tengo el de uvas jaja), no está mal. Aquí puedes reservar una visita guiada.

Ruta Higashiyama Yuhodo
Este recorrido de más de 4 kilómetros nos va llevando por la ladera de la montaña para conocer una docena de templos a cada cuál más más mágico que el anterior. Es un paseo ultra relajante que a pesar de estar a dos pasos del centro, pocos visitantes se animan a hacer, nosotros estuvimos prácticamente solos en los dos viajes.
Se llama Teramachi a esta «calle de los templos». Recomiendo especialmente hacer el tramo que lleva del Templo Zennoji al Templo Unryuji. También se puede estirar el inicio al Parque Shiroyama, donde se ubican las ruinas del Castillo de Takayama.
Ojo que en la zona del cementerio avisan de que puede haber osos (y ponen que vayas haciendo mucho ruido para espantarlos).

Santuario Sakurayama Hachiman
Tras la ruta Higashiyama, caminando junto al río Enako llegamos a este enorme santuario sintoísta que te da la bienvenida con su torii blanco gigante.
Me resultó muy llamativo que encontramos en él a un grupo de ancianos haciendo botánica con bonsáis, más de película imposible.

Museo Matsuri No Mori
El el mismo recinto encontramos el Museo Matsuri No Mori, dedicado a las carrozas del Festival de Takayama. Aquí se pueden apreciar de cerca cuatro de las que recorren las calles de la ciudad, algunas de ellas del siglo XVII y plagada de detalles. El precio es de 1.000¥.

Residencias Yoshijima y Kusakabe
Otra de las visitas más importantes que hacer en Takayama es acceder a alguna de sus casas familiares históricas, como la Casa Kusakabe y la Casa Yoshijima, muy próximas entre sí.
El Museo de Arte Popular Kusakabe se emplaza en esta antigua casa de un comerciante del siglo XIX. Tiene una colección de arte popular y también elementos muy ligados a la carpintería. Dicen que Rockefeller intentó comprarla y le dijeron que nanai.
La Casa Patrimonial Yoshijima por su parte es el paraíso de los amantes del diseño y la arquitectura y ha aparecido en innumerables publicaciones de esta temática. Está vacía, pero el envoltorio lo dice todo.
Templo Hida Kokubunji
Este es otro de los templos fundamentales que ver en Takayama, y además, es el más antiguo, siendo originario del siglo VIII aunque con numerosas reconstrucciones por incendios y demás.
Estaba situado justo tras nuestro primer alojamiento, y el elemento que lo hace tan característico (además de su pagoda en tres niveles) es su árbol gyngko milenario, 1.200 años tiene el tío.

Otras cosas que ver en Takayama si tienes tiempo
– Mercado matutino de Miyagawa: el mercado local de las mañanas con toda clase de productos. Se instala en la vereda del río.
– Puente Nakabashi: une la zona moderna con el casco antiguo y su intenso color rojo (por la noche lo iluminan) lo hace un imperdible.
– Takayama-Jinya: gran complejo administrativo que perteneció al clan Kanamori y que estuvo en uso hasta 1969. También se visita su jardín, un granero (los pagos se hacían en arroz) y una cámara de torturas. Por cierto, justo enfrente hay una panadería llamada Bremen donde me compré una berlina de chocolate y crema para llorar de rica.
– Aldea Hida-No-Sato: museo etnográfico al aire libre (solo si no tienes pensado ir a Shirakawago, de la que te hablo en breves). Con sus casitas estilo gassho-zukuri.

Qué ver en los alrededores de Takayama
Ya que estás en plenos Alpes Japoneses, hay como poco un par de planes que deberías incluir en tu recorrido. Uno de ellos es por supuesto visitar la famosísima Shirakawago, una localidad bella y particular. Y la otra, alojarse en un pueblo onsen y disfrutar de sus aguas termales. Te dejo además un extra festivo.
Excursión a Shirakawago
La bellísima aldea de casas a dos aguas con tejado de paja se encuentra a menos de una hora en bus de Takayama, así que es una escapada perfecta de medio día. He escrito una guía completa sobre Shirakawago desde Takayama en un día.
Salen a un montón de horas desde la Estación Niho que está justo junto a la de trenes. Eso sí, te recomiendo sacar el billete lo antes posible porque se agotan las mejores combinaciones. El autobús cuesta 5.600 yenes ida y vuelta y suele salir del andén 4.

Experiencia en un pueblo onsen
Okuhida Onsen es una zona volcánica situada en los Alpes Japoneses famosa por sus pueblos con aguas termales. Yo ya había pasado una noche cien por cien japonesa entre baños en Hakone en mi primer viaje a Japón, pero en este segundo, en pleno invierno, quise probar en este área y fue increíble.
Escogimos este alojamiento rural encantador con suelo de tatami y futones que cuenta solo con seis habitaciones y seis onsen privados, dos de ellos al aire libre en plena nieve. El pack incluye cena tipo kaiseki-ryōri y desayuno tradicional, y de verdad que aunque es algo caro, creo que es un imprescindible que hacer.

Festivales de primavera y otoño en Takayama
Por último, añadir que cada año se celebran dos festivales con carrozas en Takayama. El Sanno Festival (14-15 de abril) y el Hachiman Festival (el 9-10 de octubre). Son Patrimonio de la Humanidad Intangible de la UNESCO y de los más bonitos de Japón.
Dónde comer en Takayama
Takayama es conocida por la ternera Hida, una de las más deliciosas del mundo. Así que sí o sí tienes que probarla durante tu visita. Anota dónde degustarla en diferentes versiones:
Sushi en Sakaguchiya
En plena calle principal de Sanmachi-Suji se encuentra este reputado restaurante de sushi, pero especializado en nigiris de ternera. Puedes sentarte en su interior o simplemente pedir en la ventanilla alguno de los económicos combos de sushi de hida al soplete que ofertan. Yo probé los de diferente nivel de grasa y estaban todos exquisitos, y el plato-galletita en el que te los sirven viene genial.

La verdad es que toda la calle está llena de puestos con tentaciones: dango con soja a la parrilla, tortas de arroz también bañadas en salsa de soja con alga nori, galletas de matcha… un vicio en el que caí repetidamente.
Hidagyu Maruaki
Uno de los sitios preferidos por los locales para comer la carne de hida. Es carnicería y restaurante a la vez, y para comer tienes que apuntarte en una lista que hay a la entrada. Pero el éxito es tal que igual a las seis de la tarde está completa y no admiten más apuntados. Nosotros casi nos quedamos fuera.
La técnica es simple: eliges los cortes de carne que quieres (hay menús con un variado) y la guarnición de verduras y arroz, y te encienden una parrilla o yakiniku en el centro de la mesa donde tú mismo puedes preparártela a tu gusto.
Es carete para lo barato que es comer en Japón pero es una experiencia muy particular que hay que probar al menos una vez y este es el sitio.

Si te quedas sin mesa hay otro muy recomendado que se llama Ajikura Tengoku.
Matsuki-Ushi
En mi segunda visita, buscando dónde comer en Takayama ternera hida, el chico del hotel me recomendó este restaurante que se situaba muy cerca. Fuimos y la carne estaba efectivamente muy buena, probamos distintos cortes.
Tienes que saber que la Hida tiene grasa entreverada y es una carne que se deshace pero a la vez que se siente muy mantecosa en la boca. Si no estás acostumbrado puede parecer un poco raro, pero forma parte de su intríngulis.

Tori Coffee
Justo saliendo del Santuario Sakurayama a la izquierda, antes de cruzar el torii gigante hay un pequeño café que nos llamó por su olor y tuvimos que parar. El capuccino estaba delicioso y lo acompañamos de un trozo de pastel de manzana y caramelo muy rico también. Está justo aquí.
Nos dieron un sudoku para que completásemos mientras merendábamos y al terminarlo con éxito nos regalaron una postal de Takayama muy chula.

Ichibangai y Dekonaru Yokocho
Si buscas un lugar donde tomar algo en una taberna japo sin pretensiones, estos dos callejones de izakayas cerca de nuestro alojamiento que abren al anochecer son una buena opción.
¿Te ha gustado Takayama? Ya ves que merece la pena. Nosotros continuamos desde aquí nuestra ruta a Osaka y Nara. Aquí tienes todo mi itinerario por Japón en tres semanas.



7 Comentarios
Hola! Estamos dudando si hacer 2 noches en Takayama y 1 noche en Kanazawa o bien 1 Takayama y 2 Kanazawa……..que me recomiendas? Muchas gracias
Diría dos en Takayama!
Muchas gracias! Asi lo hemos planificado!
Hola, Claudia. Me gustaría saber cuánto tiempo se tarda aproximadamente en hacer la ruta de los templos de Higashiyama en Takayama. ¿La hicisteis circular? ¿Es fácil o tiene algo de dificultad? Muchas gracias por la información del blog en general, es muy completo!!
Es asequible, alguna cuesta pero nada descabellado. Nosotros le dedicamos un par de horas, pero puedes echar toda la tarde o menos, porque hay muchísimos templos. Pero creo que un par de horas es bastante para disfrutar de lo principal.
Este restaurante Sakaguchiya que tiene muy buena pinta, ¿estaba abierta para cenar o sólo eran comidas?
Solo a mediodía (al menos las veces que yo he estado).