Una isla Patrimonio Mundial de la UNESCO, un gran torii flotando sobre las aguas de la Bahía de Hiroshima, un buen puñado de santuarios, templos, pagodas y ciervos. Qué ver en Miyajima, uno de los lugares más mágicos de todo Japón.

Consejos para visitar Miyajima
La isla de Miyajima fue el punto más lejano de nuestra ruta por Japón. Animados por la idea de que el gran torii acababa de ser restaurado, tuvimos claro desde el primer minuto que queríamos dedicarle al menos un día. Ahora puedo decir que esta parada merece muchísimo la pena.
Te voy a contar mis recomendaciones para que le saques jugo a tu visita y algunos consejos que pueden venirte bien si estás organizando todo lo que ver en Miyajima.
Cómo llegar a Miyajima

Nosotros para dirigirnos a Miyajima, viajamos desde Osaka a Hiroshima en tren con nuestra JRPass. Es muy común combinar ambas visitas en una jornada. Dejamos las mochilas en la estación de Hiroshima, visitamos la ciudad de la Bomba Atómica (y comimos un okonomiyaki de vicio) y desde ahí tomamos un tranvía a la estación de Miyajimaguchi.

Justo frente a esta terminal de trenes se encuentra el puerto de donde parten los ferries de JRPass a la isla de Miyajima. El trayecto está incluido en el pase (es gratis si lo tienes) y dura apenas 15 minutos, pero el ir viendo el torii flotante acercarse es súper emocionante.
Pasar la noche en la isla: dónde dormir
Casi todo el mundo decide visitar Miyajima con una excursión de un día (como esta desde Osaka, esta otra desde Kioto o incluso desde Hiroshima).
Sin embargo, mi recomendación es que intentes por todos los medios calcular tu ruta por Japón de forma que puedas pernoctar en la isla. Ten en cuenta que es uno de los sitios más turísticos del país y se peta, pero créeme si te digo que cuando el sol se pone el gentío desaparece y se transforma en un rincón místico que parece alejado del mundo.
Miyajima es además un enclave perfecto para probar la experiencia de dormir en un ryokan tradicional, con habitaciones con suelo de tatami sobre el que descansan cómodos futones. Además, siempre ofrecen una yukata, una especie de kimono-pijama que todo el mundo se coloca para salir a cenar y pasear.

Nosotros evidentemente nos quedamos a pasar la noche en la isla y es un must. Si buscas dónde dormir en Miyajima, nosotros escogimos este fabuloso ryokan familiar de película y con una ubicación de 10.

Dónde comer en Miyajima
En nuestro caso, teníamos incluida la media pensión en nuestro alojamiento, así que disfrutamos de un menú alucinante de cena en el propio ryokan con productos de primera. El chef era un crack y nos hizo un viaje por Japón en nuestro paladar con especial hincapié en Miyajima.


Pero aprovecho y menciono que unos chicos que conocí allí me recomendaron para cenar en Miyajima el restaurante Okonomiyaki Kishibe, y la verdad, tiene muy buena pinta.
Lo que sí que probé y te aconsejo es comprar momiji manju (un bizcochito relleno con forma de hoja de arce) en la pastelería Momijido. Es el dulce típico de Miyajima. Otro plan muy top es comprar ostras en los puestos junto al mar y comerlos mirando el torii.
Por cierto, te enseño ya que estamos por si aún no te he convencido con lo de quedarte a dormir, el pedazo de desayuno japonés de nuestro ryokan, que también fue increíble.

Lugares imprescindibles en la isla de Miyajima

Yo te voy a indicar todo lo que tienes que ver en Miyajima por tu cuenta, pero si lo prefieres, puedes contratar este guía privado en español quien te contará muchas curiosidades de la isla.
Bueno, y después de estas indicaciones que creo que son interesantes para tener en cuenta en tu preparación del viaje, ahora sí que sí, toma nota de los sitios que no te puedes perder en Miyajima en un día o dos:
Torii flotante
El enorme torii bermellón flotando actúa de puerta acuática espiritual del Santuario Itsukushima-jinja, que tiene justo enfrente. Con sus nada desdeñables 16 metros de alto y 60 toneladas, es uno de los símbolos estrella de Japón.
El arco actual es de principios de 1800, pero se sabe que ha habido uno igual en ese punto al menos desde el 1168. Ahora mismo, tras la gran restauración que comenzó en 2019, luce espectacular.
Cuando baja la marea, se puede incluso caminar por la arena y pasearse por debajo de él, pero para mí es mucho más impactante con la pleamar, cuando parece surgir de las aguas. Aquí puedes consultar el horario de las mareas para organizar tu visita.

Santuario Itsukushima-jinja
A pesar de que el torii es quien se ha llevado la fama en los últimos años, el santuario al que pertenece, el Itsukushima-jinja, es la verdadera joya que ver en Miyajima, y está protegido por la UNESCO.

«Miyajima» significa isla santuario. Dice la leyenda que muchos milenios atrás todos los dioses del universo bajaron a la tierra a través del Monte Misen en este islote japonés, y que esto la consagraría para siempre.
El santuario data del siglo VI (reconstruido en 1168) y la sacralidad de la isla era tal que el complejo religioso rojizo se construyó sobre pilotes en la orilla de la playa para que se llegase por el mar y no se pisase su tierra. Solo los monjes estaban autorizados.
Recorre los distintos edificios de este conjunto, pasea sus tarimas a ras de agua y deléitate con sus detalles, como los komainu, figura sintoísta entre perro y león, o el escenario de teatro Noh.

Santuario Toyokuni
De este santuario del siglo XVI destaca su pagoda de 5 pisos, que con sus 28 metros de altura, se asoma de vez en cuando entre las callecitas del centro.
También es interesante su edificio principal, el Senjo-kaku (pabellón de los mil tatamis porque dicen que a esto equivale su extensión) cuya construcción nunca llegó a finalizarse.

Templo Daisho-in
Este templo budista se convirtió en uno de mis sitios preferidos no solo que visitar en Miyajima, sino de todo Japón. Fuimos temprano al amanecer y disfrutamos de su misticismo totalmente solos. A pesar de estar a solo 15 minutos a pie de la estación de ferries, es todo calma.

En él encontrarás muchas formas de arte como pinturas, ruedas de oración talladas que tendrás que girar si quieres ser bendecido (dicen que rodarlas mientras subes equivale a leer sus sutras), muchísimas esculturas Jizo con los gorritos rojos (que protegen a los niños y viajeros) y una inesperada cueva iluminada con cientos de farolillos repleta de esculturas.

Otras cosas que hacer en Miyajima
– Monte Misen: desde la cima de esta montaña sagrada de 530 metros (de la que bajaron los dioses) se obtienen buenas vistas panorámicas de la Bahía de Hiroshima. Puede caminarse pero también dispone de un teleférico.
– Otros templos que ver en Miyajima: Daiganji (siglo XIII) o el Santuario Kiyomori.
– Disfrutar de la isla de noche: permíteme que insista, pero es que no puedo explicar lo especial que es Miyajima a oscuras, con sus robustos faroles de piedra iluminando los senderos junto al santuario, y con sus callecitas del centro entre sombras. Ponte la yukata, eh.

– Participar en una ceremonia del té: puedes reservar tu plaza aquí.
– Calles comercial Omotesando Shatengai: hay muchas tiendas de recuerdos y verás que el más habitual es la pala para mover el arroz (shakushi). Es así porque en Miyajima se encuentra la más grande del mundo. Yo compré un torii de madera. La calle paralela, Machiya, tiene estética tradicional y es muy bonita, sobre todo de noche.
– Contar ciervos en Miyajima: si bien es verdad que el punto más famoso para ver ciervos en Japón es Nara, puedo afirmar con tranquilidad que en Miyajima vas a poder conocer muchísimos. En el Parque Momijidani (especialmente bonito en otoño) campan a sus anchas, pero están por toda la isla e incluso se prestan a posar para fotos.

Y hasta aquí todos mis consejos y localizaciones que ver en Miyajima. En nuestro viaje por Japón de tres semanas desde aquí pusimos rumbo a Kioto (previa parada para visitar el Castillo Himeji).


