Abadía de Kylemore, amor en Connemara

Como ya adelantaba en mi ruta en coche por el oeste de Irlanda, la Abadía de Kylemore es una de esas visitas imprescindibles en la región. Vamos a acercarnos al rincón escondido, la Kylemore Abbey.

Casi oculta entre los parajes de la increíble región de Connemara y su Parque Natural se esconde esta preciosa finca de mil hectáreas.

Si quieres recorrer toda esta parte de Irlanda en cuatro días te recomiendo esta excursión por la costa Atlántica.

Espectacular Abadía de Kylemore reflejada en el agua
Espectacular Abadía de Kylemore reflejada en el agua
La belleza de Connemara
La belleza de Connemara

El palacio fue construido en el siglo XIX por Mitchell Henry (incluso fue necesario reorientar una carretera existente) como regalo para su esposa Margaret, una enamorada de la zona desde que la recorriese en su luna de miel. Sin embargo, en la actualidad es ocupada por monjas benedictinas.

Abadía de Kylemore
Abadía de Kylemore

Por esa misma razón, del castillo sólo se puede visitar la planta baja, que tiene recreados hermosos salones donde predomina la madera y los tonos rojizos y azules.

Interior de la Abadía Kylemore
Interior de la Abadía Kylemore
Salón - comedor de la Abadía Kylemore
Salón – comedor de la Abadía Kylemore
Sala del té en la Abadía Kylemore
Sala del té en la Abadía Kylemore

Margaret murió tan sólo cuatro años después de que finalizase la construcción del castillo al contraer disentería durante un viaje a Egipto, y su compungido marido erigió además una iglesia de estilo neogótico y un mausoleo en la misma finca, en su memoria.

Paseo hacia la Iglesia Gótica de Kylemore Abbey
Paseo hacia la Iglesia Gótica de Kylemore Abbey
La iglesia gótica se esconde tras estos árboles
La iglesia gótica se esconde tras estos árboles
Iglesia Gótica de Kylemore Abbey
Iglesia Gótica de Kylemore Abbey
Mausoleo a Margaret
Mausoleo a Margaret
Pajarillo regordete en Kylemore Abbey
Pajarillo regordete en Kylemore Abbey

La propiedad cuenta también con un hermoso Jardín Victoriano Amurallado, que se separa del palacio en 1’5 kilómetros (puedes ir andando por un sendero o tomar un autobús lanzadera que hace constantemente ese recorrido). Como dato curioso indicar que sólo incluye especies que existían en Irlanda antes de 1901. Bordeándolo ha crecido un bosque enorme de robles.

Jardín Victoriano de Kylemore
Jardín Victoriano de Kylemore

Nosotros llegamos a la hora del almuerzo, así que decidimos comer en el restaurante con que cuenta. La variedad no es muy grande, pero todos los productos son irlandeses, y un cartel decía que las verduras eran cultivadas en su huerto. Pedimos una crema de patata y romero con un scon de queso, salmón con verduras, cordero con verduras y té para dos y fueron 25€ que no está nada mal para ser Irlanda, además estaba rico.

Carne irlandesa y guarnición de su huerto en la Abadía de Kylemore
Carne irlandesa y guarnición de su huerto en la Abadía de Kylemore
Menú del domingo en la Abadía de Kylemore
Menú del domingo en la Abadía de Kylemore
Menú en el restaurante de Kylemore Abbey
Menú en el restaurante de Kylemore Abbey

Concluyendo, una de las excursiones más bonitas en el país y espectacular en pleno Connemara.

Mapa de la Abadía de Kylemore en Irlanda
Mapa de la Abadía de Kylemore en Irlanda

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