Le Comptoir Général, el “gueto” negro de París

Le Comptoir Général, el “gueto” negro de París

El local conocido como Le Comptoir Général es uno de los lugares más sorprendentes en los que he estado en mi última visita a París.

Situado junto al Canal San Martín (donde iba Amelie a tirar piedras al río), este sitio no deja indiferente a nadie.

Si no te lo cuentan, nunca entrarías, pues lo que se ve desde el exterior no es más que una puerta como de garaje verde, llena de pintadas, con un cartel que reza “Se alquila” y que da acceso a lo que parece un descampado. Y allá que iba yo.

Te dejo también estos planes en París como un auténtico parisino.

Cruzo la “entrada”, atravieso una zona con plantas descuidadas y veo a lo lejos una flecha de neón rosa que apunta hacia lo que parece una puerta de salida de alguna cocina de restaurante de mala muerte.

Neón rosa que indica la entrada al Comptoir Général

Neón rosa que indica la entrada al Comptoir Général

Me acerco a la puerta medio asustada, creyendo que me estaba colando en algún sitio indebido. La abro y me quedo alucinada: ante mis ojos tengo lo que parece un pasillo de recepción de un hotel antiguo, con paredes burdeos, luz muy tenue que alumbra desde grandes lámparas de cristal viejas y un mostrador de madera en el que una chica con sombrero me da la bienvenida y me pide que participe de algún modo con el lugar, lo que quiera. Después de darle algunas monedas, me estampa un sello en la mano y me invita a pasar al interior.

Pasillo de hotel en París

Pasillo de hotel en París

Todo esto me pone nerviosa: un club secreto clandestino digno de la más oscura mafia, perfecto inicio del guión de una película. Y lo mejor estaba aún por llegar.

Avanzo y dentro me aguarda una nave gigante con una decoración de lo más variada, aunque predominando un estilo retro con aires africanos: pieles de animales, sillones de skay, vinilos, poca luz, gente con copas en mano…

Salón de Le Comptoir parisino

Salón de Le Comptoir parisino

Empiezo a oír unos ritmos latinos y detecto que un poco más adelante, un grupo está tocando algunas canciones, y en varias barras polvorientas y pringosas, camareros negros de piel preparan brebajes raros. Pido uno al azar, que me sirven en un vaso de cristal grueso, no especialmente limpio. Me siento en un ghetto afroamericano.

Puedo ver una escalera que conduce a una planta superior. Subo y encuentro un mercado de antigüedades: desde productos de barbería a un uniforme de un correccional americano. Allí encontrarías cualquier cosa. Alucinante.

Marché Noir de París

Marché Noir de París

Bajo de nuevo y sigo andando, descubriendo que hay muchas más estancias: una biblioteca de libros de páginas amarillentas, un cine con sillas desiguales, un patio con restos de coches en el jardín, una tienda de alimentos africanos… Increíble.

Sala de cine en Le Comptier

Sala de cine en Le Comptier

Busco mi sitio en un banco, cerca de donde había pedido la copa y miro a la gente que me rodea. Gente muy variopinta. De repente se acercan tres señores con libros debajo del brazo y me dan conversación. Dicen ser filósofos, y sin saber cómo ni por qué se inicia una disputa sobre qué filósofo vale más que otro. Que si Hegel, que si Nietzsche… un diálogo sin sentido que remata la velada del sitio tan misterioso en el que me encuentro.

Gente del bar parisino

Gente del bar parisino

Después de disfrutar un rato más de las vibraciones que transmite el garito, me marcho.

Le Comptoir Général (así se llama el sitio), quiere ser un “museo sobre la cultura de los ghettos“, sobre todo de zonas marginadas, en especial de África, y mediante sus diversas actividades busca recaudar ciertos ingresos para destinarlos a ONGs y proyectos artísticos de distinta índole.

En definitiva, una pasada de sitio, me cuesta pensar que alguien entre y no se quede embobado con la esencia que desprende y la vida propia que tiene este lugar tan único.

Si eres capaz de encontrarlo tienes que entrar.

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6 Comentarios

Segundo aniversario de Los viajes de Claudia | Los viajes de Claudia septiembre 17, 2015 - 10:04 am

[…] Me introduje en el misterioso gueto negro de París en un local “clandestino”: […]

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Cristina octubre 29, 2015 - 11:00 am

Hola Claudia! He leído un par de entradas tuyas sobre París y son geniales. Pronto haré una visita y tengo ya anotados varios sitios que recomiendas. Uno de ellos es este local, pero tengo una duda. Cuando mencionas: “Después de darle algunas monedas, me estampa un sello en la mano y me invita a pasar al interior”, entiendo que hay que pagar para entrar, ¿no? ¿Es un precio simbólico, el que yo decida? O, ¿te piden una cantidad en concreto? Muchas gracias, saludos!! 😀

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Claudia octubre 29, 2015 - 11:11 am

El precio como bien apuntas es simbólico, con unos céntimos es suficiente, no hay cantidad determinada, sólo forma parte de su halo de misterio y clandestinidad. 😀 Te va a encantar, ¿a dónde más tienes pensado ir? ¿es tu primera vez en París?

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Cristina octubre 29, 2015 - 11:15 am

Guau! Gracias por la rapidez! 😀 Anoto entonces el dato jijji Pues no es la primera vez, pero como si lo fuera (cuando fui era más pequeña y fue una visita rápida, en bus prácticamente, porque fuimos sobretodo a Disneyland). Como estaré 5 días, he pensado bastantes sitios, todos los típicos (louvre, torre eiffel, arco triunfo, montmatre, notre dame, etc), y además voy a probar también La Nouvelle Seine, que me pareció una idea super chula cuando te lo leí 😀

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María José agosto 8, 2016 - 11:36 am

Hola!! Estamos planeando un viaje a Paris para finales de Octubre!!
Alguna recomendacion de alojamiento?
Un saludo

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Claudia agosto 10, 2016 - 11:22 am

¡Hola! En París siempre solemos quedarnos en algún apartamento diminuto de la zona de Pompidou, mi favorita :).

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