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Qué ver en Aínsa, un sorprendente casco histórico en Aragón

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Hay bastante por descubrir y que ver en Aínsa, una bella villa aragonesa dividida en dos. De una parte tenemos la parte moderna, situada a un nivel más bajo, y de otra, sobre un alto, su casco histórico. Auténtico, pedregoso, antiguo y lleno de curiosidades. ¿Te vienes a descubrirlas?

Aínsa es pura piedra e historia
Aínsa es pura piedra e historia
dónde dormir en ainsa

Si buscas un lugar especial donde dormir en Aínsa, deja de buscar. Este hotel ubicado en plena Plaza Mayor (y que contiene un secreto que más abajo desvelo) es espectacular.

dónde comer en ainsa

Para comer en Aínsa, uno de los restaurantes que probé fue la Brasería Alberto. Las croquetas de arroz negro con alioli y la pata de cordero estaban muy buenos.

Seis curiosidades que visitar en Aínsa

Aínsa es, no solo uno de los pueblos más bonitos del Pirineo, sino que hasta National Geographic la eligió en 2023 como el más bello de España. No es moco de pavo. Pero además, es un lugar con muchas historias interesantes en las que ahondar. Por si esto fuera poco, es el punto de entrada perfecto al Parque Nacional de Odesa y Monte Perdido.

Callejuelas con encanto que ver en Aínsa
Callejuelas con encanto que ver en Aínsa

Como avanzaba, Aínsa está repleta de detalles curiosos que sorprenden al visitante a cada paso. Pero quizás si no te los cuentan, puede que alguno se te escape a no te des cuenta. No te preocupe que yo voy a contarte un puñado:

1. Las mazorcas de maíz en Aínsa

En las puertas de las casas se colocan desde antaño mazorcas de maíz. Es fácil encontrarlas. Esto se debe a que toda la zona pirenaica está muy arraigada a las supersticiones.

Se decía que si una bruja quería entrar en una casa, al ver la mazorca se vería tentada a descubrir cuántos granos de maíz contenía, y comenzaría a contarlos perdiendo la cuenta en numerosas ocasiones. Como nunca llegaría a aclarar la cantidad, permanecería siempre fuera de las viviendas.

Mazorcas de maíz en Aínsa
Mazorcas de maíz en Aínsa

2. Llamadores fálicos en los Pirineos

Algo que me causó una cierta risa (lo siento, jeje) fue ver el logo de Turismo de Sobrarbe, la comarca a la que pertenece Aínsa. El referido icono era lo que claramente parecía un pene. Todos bromeamos al respecto.

Una vez allí, nos explicaron que realmente es un llamador de puerta, una aldaba de toda la vida. Dicen que esta forma no es fruto del azar, sino como una forma particular de «llamar» a la fertilidad. Sin duda algo muy original que ver en Aínsa.

Aldaba fálica en los Pirineos Aragoneses
Aldaba fálica en los Pirineos Aragoneses

3. La calle de los ricos

En la Plaza Mayor hay una calle que se la conoce como «la de los ricos»; esto es así porque tienen las casas un bordillo junto a las puertas que se sabe que se construía para que les fuese a los señoritos más sencillo subirse al caballo. Evidentemente los propietarios de aquí eran las familias más adineradas, como te puedes imaginar.

Poyetes en las puertas - Qué ver en Aínsa
Poyetes en las puertas – Qué ver en Aínsa

Ya ves que no mentía cuando decía que había un montón de sitios y cosas curiosas que ver en Aínsa.

4. Escalera de caracol invertida

En la torre de la iglesia de Aínsa, si la visitas por dentro, verás que su escalera de caracol se dispone hacia el lado contrario que la mayoría que habrás visto a lo largo de tu vida, o sea el caracol se dibuja al revés.

Esto es así porque se utilizaba de torre de defensa, y el caballero podía defenderse mejor de este modo, ya que quedaba más protegido de cara al enemigo. El templo y su torreón es un must que ver en Aínsa.

Torre de la Iglesia
Torre de la Iglesia de Aínsa

5. La ratonera de la Aínsa subterránea – Qué ver en Aínsa

La Plaza Mayor de Aínsa por debajo es un queso gruyère. Así me la describieron.

Prácticamente todas las viviendas crearon bodegas subterráneas (como en el Mosela), de modo que bajo la plaza hay decenas de conductos que la hacen estar medio hueca. Yo de hecho visité la del alojamiento que te he comentado arriba, el Hotel los Siete Reyes y mola mucho.

Se puede tapear con vinito ahí abajo.

Bodega del Hotel Siete Reyes - Qué ver en Aínsa
Bodega del Hotel Siete Reyes – Qué ver en Aínsa

6. Fiesta del Punchacubas en Aínsa

Cada año a mediados de diciembre se celebra en Aínsa una festividad que acoge a todo el pueblo: el Punchacubas. La fiesta reúne a todos en la Plaza Mayor, donde se celebra un concurso del mejor vino casero. Una de las veces que he visitado Aínsa coincidió con este evento y fue muy divertido.

Cada familia lleva sus garrafas que son identificadas con una numeración para preservar el anonimato. Todo el mundo puede ir bebiendo y anota sus número favoritos en un papel que se introduce en una urna de votación. Las catas son gratis, solo hay que pagar por la copa de cristal.

El pueblo de Aínsa celebrando el Punchacubas
El pueblo de Aínsa celebrando el Punchacubas

Al final se recuentan las votaciones y se consigue un vencedor. Es barata y súper entretenida. Además, encienden una hoguera enorme (hace mucho frío), y preparan guisos y parrillas con música de conciertos y verbena. Imprescindible si coincides en esa época.

Copa de vino en el Punchacubas al calor de la hoguera
Copa de vino en el Punchacubas de Aínsa al calor de la hoguera

Otras cosas que ver en Aínsa

– El Castillo con su foso. Tiene dos fases de construcción bien diferenciadas: siglo XI y siglo XVII. Su patio central se usa para conciertos y ferias.

Mirador Balcón de Aínsa, el punto más alto de la muralla.

Tour en kayak por el Pirineo desde Aínsa. Puedes reservar aquí.

Mikvé o baño de purificación judío.

Ecomuseo de la Fauna Pirenaica. Para la conservación del quebrantahuesos. Aquí su proyecto.

Y no te pierdas a solo 15 minutos de Aínsa Jánovas, un pueblo abandonado bastante curioso en el que te recomiendo parar si tienes oportunidad. Te cuento.

Jánovas, el pueblo fantasma

Esta localidad del Valle del Ara fue desalojada en 1960 para acometer una serie de obras hidroeléctricas que en principio la dejarían inundada; para ello procedieron a las respectivas expropiaciones de casas y tierras pese a la resistencia de los locales.

El colmo es que el pantano nunca llegó a construirse, porque finalmente se desestimó el proyecto por considerarse económica y medioambientalmente inviable.

Cuando lo conocí hace unos años encontré un Jánovas vacío, roto, pero aún con personalidad y piedra. En la actualidad los vecinos están volviendo a reconstruirlo, para que sus calles dejen de estar desiertas y sus ventanas abandonadas.

Ya puedes encontrar fotos del proyecto de rehabilitación en las fachadas, y algunas familias están arreglando las viejas casas con sus propias manos. Molaría dormir allí, pero todavía la tarea por delante es cuanto poco, ardua.

Ruta por pueblos de Aragón
Las casas abandonadas de Jánovas en el Alto Aragón

Bueno, estas son sólo algunas de las curiosidades más llamativas que ver en Aínsa para mi gusto, pero lo cierto es que la ciudad en sí está repleta de leyenda e historia, por lo que es un pueblo digno de conocerse en el Sobrarbe Aragonés.

2 Comentarios

ariel 20/02/2016 - 19:04

excelente

Responder
Claudia 23/02/2016 - 15:36

Breve pero conciso :P mil gracias!!

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Sobre mí: CLAUDIA CAMPOS

Hola, soy Claudia, sevillana y aventurera nata. Desde hace algún tiempo, viajar además de ser mi pasión, es también mi profesión. Me encantan la gastronomía y las fotos bonitas.

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