Escapada de fin de semana a Huéscar y Castril

Escapada de fin de semana a Huéscar y Castril

Por avatares del destino la semana pasada terminé en Huéscar (que no Huesca) y Castril, un pueblo de algo más de 7.000 habitantes que está a 150 km de Granada, la capital de provincia más cercana, en medio de la nada en el altiplano granadino. Y me ha gustado. Mucho.

Para cualquier amante de la fotografía, la poesía de Lorca, las casas-cueva o simplemente de los almendros en flor, esta comarca debería ser una delicia.

Hoy os contaré mi experiencia en dos pueblos de la comarca de Huéscar, la propia Huéscar y Castril. Si te gusta la zona puedes explorar estas bonitas localidades de Granada.

El Altiplano de Granada con la Sagra de fondo
El Altiplano de Granada con la Sagra de fondo

Cuándo visitar la comarca de Huéscar

Yo recomiendo su visita especialmente en un fin de semana largo de finales de invierno para aprovechar las últimas nieves de La Sagra (la montaña más alta de la zona con 2.383 metros) y a la vez tener la oportunidad de ver los campos que están inundados de la flor del almendro, el árbol que se esparce por toda la comarca.

Qué ver en Huéscar (pueblo)

En primer lugar he de decir que Huéscar en sí no tiene mucho mucho que ver, aunque sin duda a mi me resultó un pueblo muy curioso. Lo más reseñable es la Plaza Mayor, en cuya parte central hay un quiosco muy colorido y la casa de los Rodríguez Penalva con una fachada art decó bastante trabajada.

Plaza Mayor de Huéscar
Plaza Mayor de Huéscar

La Iglesia Mayor de Huéscar es otro punto fuerte del pueblo. Fue construida con la idea de hacer una catedral y la verdad es que consiguieron algo bastante grande. Tiene un coro central en madera precioso y unas imágenes de la escuela granadina.

A modo de cotilleo a lo largo de la semana me enteré de que hay una casa en El Paseo que pertenece al Duque De Huéscar que en la actualidad es el hijo del Duque de Alba (por cierto, aquí podéis ver su casa real, el Palacio de las Dueñas), pero por lo que dicen los lugareños no se interesa mucho por sus propiedades en este pueblito granaíno.

Otra cosa curiosa en Huéscar son las casas-cueva, a la salida hacia la Puebla de don Fadrique existe una loma llena de casas de este tipo habitadas por gente gitana, que a mi parecer le daban un toque bastante castizo a las afueras.

Pero sin duda si por algo se conoce a Huéscar es por su cordero (que fue también el motivo de mi estancia allí), el cordero segureño se cría por toda esa zona, tiene un sabor muy suave y los entendidos dicen que tiene toques de romero y espliego, y deja estampas tan preciosísimas como ésta:

Ovejas en la Sagra - Granada
Ovejas en la Sagra – Granada

Comer en Huéscar

Para no faltar a la verdad yo no lo probé en ningún restaurante, aunque gente de allí me recomendó unos cuantos: el restaurante al que denominan comúnmente La Cueva, Los Jardines, donde te puedes tomar una lata de cordero que es como llaman al asado al horno y bar Las Conchas, de donde nos recomendaron sus tapas; pero tuve una oportunidad de probarlo en una aún mejor situación, invitada por ganaderos a una explotación que los produce en su hábitat natural. ¡Puedo dar fe de que las chuletas de palo están realmente deliciosas!

Dormir en Huéscar

Os dejo algunos hoteles interesantes en este pueblo.

Qué ver y hacer en Castril

Castril es una joyita. Es un pueblo al que se accede por caminos de almendros en flor, metido entre unas montañas que parecen dunas. Tiene una peña que fue antiguamente cementerio y a mediados del siglo XX pasó a ser la peña del Sagrado Corazón, con una estatua que corona el pueblo.

El castillo que gobierna la ciudad no es de acceso libre, los horarios de visita son cerrados y con guía, motivo por el cual no pudimos llegar a entrar. Las visitas salen desde la Oficina de Turismo, en una plaza dónde se puede admirar la iglesia parroquial con dos portadas de la Edad Media. Antes de llegar a esta plaza un carro restaurado y una fuente componen esta bonita estampa.

Qué ver en Castril
Qué ver en Castril

Lo que más me gustó de Castril fue el Paseo de la Cerrada, que hace un maravilloso circuito circular por el entorno del pueblo. Comienza bajando por el parque de La Arboleda, que por cierto tiene una mención a los escritores José Saramago (que está casado con una castrileña) y a Dulce Chacón, y sigue por una pasarela hecha de madera pegada a las rocas por la que se puede ir admirando como corre el agua por el río.

Sendero de la Cerrada en Castril
Sendero de la Cerrada en Castril
 

De nuevo se sube hasta un puente colgante y si quieres ser un pelín aventurero puedes adentrarte por el pasadizo que hay al final del puente excavado en la roca, que te llevará hasta la casa rural-restaurante El Molino, desde donde se puede retornar al pueblo finalizando así la ruta circular que tiene 2,1 km.

Dormir en Castril

Aquí podéis encontrar algunos alojamientos interesantes a buen precio.

La Sagra y la ermita de Las Santas

La visita a esta montaña que se divisa nevada desde todo el altiplano es obligada. Para nosotros coincidió que el domingo había nevado (subimos el lunes), así que pudimos aprovechar los útimos coletazos de la nieve que se empezaba a derretir.

El camino que sube a la Sagra es la típica carretera de montaña, flanqueada a ambos lados por pinos, con muchas curvas en herradura y una gran pendiente.

Como dato curioso todos los lugareños nos habían dicho que fijáramos nuestra atención en unas secuoyas, que por desubicadas de su hábitat natural, sorprenden. La anécdota que se esconde detrás de estos árboles americanos parece ser que un barón alemán decidió plantarlas en su finca importadas directamente desde California, y aunque están doblemente valladas se pueden observar desde la carretera.

El Collado de La Sagra

En el punto más alto del camino se encuentra el complejo de Collados de la Sagra, un hotel con un restaurante anexo, que incluye menús degustación a 50 euros. Nosotros que habíamos llegado hasta la cima esperando calentarnos con un café, o lo que se terciara, nos quedamos con las ganas, porque este negocio sólo abre de miércoles a domingo, sin embargo merece la pena parar unos minutos a contemplar las vistas que ofrece desde su explanada delantera.

Collados de la Sagra
Collados de la Sagra

La Ermita de las Santas

La ermita de las Santas (a unos 4 km hacia abajo del hotel de los Collados) es el lugar de peregrinación de la comarca, tiene un precioso merendero y un mirador. La ermita no está abierta siempre, pero se puede observar su interior por los cristales de la puerta de reja, y contiene a las santas Alodía y Nunilón (sí, tienen unos nombres extrañísimos).

Ermita de las Santas
Ermita de las Santas

El paisaje de esta zona es una pasada, el color tierra de las montañas y las casas (ninguna encalada), unidos a los tonos rosa y blanco de las flores de almendro que inundan cada pedazo de esta tierra dan imágenes medio lunares.

La bella Sagra en Granada
La bella Sagra en Granada

Como dato extra una cosa que me dejó totalmente sorprendida es que hay una ruta antropológica por la zona, en donde habitaron nada más y nada menos que ¡los primeros pobladores de Europa! Se ha demostrado que los hallazgos de restos humanos más antiguos de nuestro continente están en la comarca de Huéscar y existe una ruta de 150 km que recoge los principales restos.

Yo no la he hecho, pero ya se sabe, ¡En todos los viajes hay que dejarse algo en el tintero para tener la excusa perfecta para volver!

Almendro en flor en La Sagra
Almendro en flor en La Sagra

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4 Comentarios

Jesús mayo 17, 2017 - 11:00 am

Me ha encantado tu artículo sobre esta tierra. Estamos planeando ir la semana que viene y ha sido de gran ayuda tu información.
Gracias!

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Claudia mayo 18, 2017 - 12:27 am

Me alegro mucho 😀 mil gracias, pasadlo genial.

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Fran mayo 20, 2020 - 2:09 pm

Hola Claudia, leí tu interesante artículo «Escapada de fin de Semana a Huescar y Castril» y me llama la atención que no seas tú la autora puesto que está firmado por Lucía SB y me gustaría saber por qué recurres a colaboradoras ya que este tipo de espacios suelen ser muy personales Un saludo.

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Claudia mayo 21, 2020 - 9:56 am

Hola Fran. Buena pregunta, me gusta tu curiosidad. Hace algunos años compartí mi blog con Lucía, mi mejor amiga, pero llegó un momento en el que el blog exigía demasiado tiempo y yo decidí dedicarme al cien por cien a él, cosa que ella ni podía ni era su pasión; entonces continué yo en solitario (como de hecho empezó), pero a veces cuando le apetece nos deja algunas de sus experiencias como invitada al blog (muchas de viajes que hemos hecho juntas), por ejemplo la semana pasada nos escribió sobre el Rastro en Madrid. De todas formas el 99% de los posts están escritos por mí y desde luego nunca publico posts de desconocidos.

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