Ruta de la Cuba colonial a sus playas paradisíacas

Cuba es uno de los países más vibrantes del Caribe, dicen que por su clima, su música y su gente. Lo que algunos no desvelan (¿para qué?) es que, más allá de sus espectaculares playas, alberga un legado colonial casi mágico, que te hace sentir privilegiado por haber atravesado con éxito la puerta de la máquina del tiempo.

Cuba, paraíso colonial
Cuba, paraíso colonial

Cuba es un lugar intenso, sin medias tintas: o la amas o la odias. A la isla la recubre una capa más añeja que sus rones; barniz de historia que hay que arañar con ojos curiosos para que salgan a la superficie sus mejores tesoros. Enamorarte de sus playas paradisíacas con mojitos y langostas frescas es sencillo, quién podría no hacerlo. Pero, donde realmente entra en juego el corazón es en su aire decadente, a veces demasiado crudo, pero tan romántico, que hace que confluyan en ti sentimientos de atracción y desprecio a partes iguales. Una sensación que engancha porque no deja indiferente a nadie.

La Habana, capital colonial de Cuba
La Habana, capital colonial de Cuba

Con esta pequeña ruta pretendo hoy aunar lo mejor de Cuba (por delante siempre los cubanos), para conquistarte con sus atardeceres de ensueño y arena blanca frente al mar en Cayo Santa María; pero también con el declive y encanto de su herencia como la colonia española que fue, en ciudades como La Habana o Cienfuegos.

Para recorrer la Cuba más auténtica en este triángulo La Habana – Cienfuegos – Cayo Santa María, hay que dejarse impregnar por el son y los cubanos, porque cualquier pequeño rato de charla con ellos, te hará aprender más de su idiosincrasia que todas las guías de viajes juntas. Y eso, es algo maravilloso. Cuba, un destino, una historia.

Hasta que se seque el Malecón
Hasta que se seque el Malecón

Para esta ruta quizás te resulten interesantes mis consejos para alquilar coche y conducir en Cuba.

Ciudades de estilo colonial en Cuba: La Habana y Cienfuegos

La Habana, donde late Cuba

No sé qué es lo que se os viene a la mente exactamente a vosotros cuando hablamos de arquitectura colonial. Para mí, sin duda lo primero es el color. Tonos llamativos, expresivos y alegres que representan la calidez del alma de sus habitantes.

La heladería Coppelia es la más famosa de Cuba
La heladería Coppelia es la más famosa de Cuba

Esta luz se palpa en casi todas las calles de La Habana, una ciudad caótica en un sentido muy diferente al que podemos entender en Europa o Asia; y es que aquí, el tiempo transcurre a un ritmo más lento, quizás por eso están aún anclados en el pasado; quizás por eso entrar en La Habana Vieja, el casco histórico de La Habana, es como retroceder varios decenios atrás.

Mercado agropecuario de La Habana Vieja
Mercado agropecuario de La Habana Vieja

La Habana Vieja es un lugar para disfrutar de los pequeños detalles: las torres asimétricas de la Catedral de la Inmaculada Concepción, la vendedora de puros con flores rojas en el pelo que se sienta ante la Bodeguita del Medio (el rincón favorito de Hemingway), el sarcasmo de los murales del Museo de la Revolución, el incongruente parecido de su Capitolio con el estadounidense, a pesar de su complicada relación, los coches clásicos aparcados junto al Parque José Martí o el sonido del cañonazo cada noche a las 21 horas desde el Malecón. Uno de los edificios más espectaculares para mi gusto es el Gran Teatro de la Habana, sede del prestigioso Ballet Nacional de Cuba.

Coches clásicos en el Capitolio de La Habana
Coches clásicos en el Capitolio de La Habana

Mis dos calles preferidas para deleitarse con la arquitectura colonial y curiosear entre sus comercios, tan diferentes a los nuestros, son la calle Obispo y la calle Mercaderes. Son dos vías comerciales con mucho encanto. En ellas verás cubanas con sus típicos atuendos multicolor, vendedores de libros de la Revolución, músicos callejeros… La conjunción perfecta de ambas se consigue en la Plaza de Armas, donde se ubica el precioso Palacio de los Capitanes Generales.

Calle del Obispo en La Habana - Cuba colonial
Calle del Obispo en La Habana – Cuba colonial

Otra placita súper coqueta, colonial, con soportales llenos de vida es la conocida como Plaza Vieja. Como dato curioso cabe señalar que en su día se designó como Plaza Nueva… el tiempo pasa para todos, ¿eh?

Bailando salsa cubana en la Plaza Vieja de La Habana
Bailando salsa cubana en la Plaza Vieja de La Habana

Para comer en La Habana, hay que probar el Paladar San Cristóbal, una casa deliciosa que habla por sí sola.

Siguiendo el consejo en esta ocasión de nuestros colegas de Viajes El Corte Inglés, recomendamos para dormir en La Habana alojarnos en el Hotel Tryp Habana Libre, junto a la famosa heladería Coppelia, que aparece en la película Fresa y Chocolate.

Cienfuegos, delicada y afrancesada

Cienfuegos es una ciudad con gusto. No en vano la llaman “La Perla del Sur“. Tiene un aire afrancesado que casa a la perfección con el estilo neoclásico de sus edificios. Sin embargo es diferente, diferente porque está en Centroamérica.

En contraposición a La Habana, Cienfuegos es un lugar precisamente planeado, elegante. Nació en 1819 con gracia, porque nada quedó al azar en su construcción. Fue diseñada por colonos franceses bajo la supervisión de la Corona Española. Como dice Irán Millán, conservador de Cienfuegos “trajeron lo mejor de su cultura e hicieron una ciudad para disfrutarla“. Se nota.

Cienfuegos, ciudad colonial en Cuba
Cienfuegos, ciudad colonial en Cuba

No hay más que sentarse en uno de los bancos del Parque José Martí para darse cuenta del potencial de la ciudad. A su alrededor encontramos edificios tan impresionantes como el Teatro Tomás Terry, donde han actuado artistas de la talla de Ana Pavlova, la Iglesia de la Purísima Concepción, sencilla pero bella en sus colores pastel, el Arco del Triunfo, un guiño más a Francia construido por obreros voluntarios cubanos (junto a este se ubica el coqueto palacio modernista de la familia Ferrer), y mi preferido: el Palacio de Gobierno de Cienfuegos, que gracias a las arduas labores de restauración, se mantiene tal cual era originariamente.

Iglesia de la Concepción de Cienfuegos
Iglesia de la Concepción de Cienfuegos

Cualquiera de las calles de su casco histórico embelesa por su carisma. Destaca el Paseo del Prado, un hermoso bulevar que es el mayor de todo el país. En él se encuentra uno de mis restaurantes favoritos de Cienfuegos, Doña Nora, así como una de las famosas heladerías Coppelia, recuerdo que ese día tenían un helado de banana riquísimo.

Si nos escapamos un poco del corazón de Cienfuegos, llegaremos a otra de las zonas más interesantes de la ciudad, el Malecón, que una vez más, vuelve a sorprendernos. La antigua Aduana, de azul intenso, es una joya. Si paseamos hasta el extremo, en Punta Gorda veremos un paisaje inolvidable desde su cenador. De camino, la arquitectura que sale a nuestro paso nos recuerda la exclusividad de esta localidad, destacando el señorial Yatch Club.

La antigua Aduana de Cienfuegos en Cuba
La antigua Aduana de Cienfuegos en Cuba

Como a Cienfuegos no le falta nada, también tiene un castillo encantado, el de Jagua, del que los cubanos dicen que en él merodea un fantasma, “la Dama Azul”.

Para una ciudad tan chic, dónde mejor dormir en Cienfuegos que en el Hotel Boutique La Unión Cienfuegos, fundado en 1869 y ubicado en pleno casco histórico. Cuenta con unos hermosos patios interiores que invitan al relax. ¿Un tip? Ver atardecer desde su terraza.

Playas paradisíacas de Cuba

Cayo Santa María, la Rosa Blanca

Los Cayos de Jardines del Rey, situados en la cara oriental de la isla, dibujan posiblemente las mejores playas de Cuba: aguas turquesas y cristalinas, aún no abarrotadas, con camas balinesas sobre la arena blanca y dorada, y los mojitos, los benditos mojitos que en ningún lado preparan como en Cuba.

Las mejores playas de Cuba
Las mejores playas de Cuba

Para acceder a ellos hay que cruzar el famoso Pedraplén, un camino construido casi a ras del mar, como posado sobre las aguas, entre manglares, durante casi 50 kilómetros. Este conduce hasta las playas más increíbles de Cuba. Para erigirlo, las rocas se dispusieron sobre el fondo marino creando esta especie de puente tan genuino.

El Cayo Santa María es el más grande pero también el más apartado de los Jardines del Rey; esto le otorga una cierta exclusividad. Por sus espectaculares playas se la conoce como la Rosa Blanca.

En la cara sur del cayo se encuentran 10 kilómetros de aterciopeladas playas de aguas verdiazules, en las que se encuentran integrados algunos hoteles con vistas a este indescriptible paraje natural. Las playas más bonitas del Cayo Santa María son: Las Caletas, Cuatro Punta, La Perla Blanca y Cañón. Algunas de ellas están separadas de las otras por los farrallones, pequeños acantilados rocosos de escasa altura típicos de este cayo.

Los Cayos de los Jardines del Rey en Cuba
Los Cayos de los Jardines del Rey en Cuba

Una playa secreta de Santa María, a la que se accede a través de un vegetado sendero, es la de Las Gaviotas, que, sin construcciones alrededor y con poco oleaje, forma una piscina natural de dimensiones alucinantes.

Como dijo Fidel Castro: “Ya quisiera Varadero tener las aguas y los colores que tiene el Cayo Santa María.”

Las playas de Cuba son únicas
Las playas de Cuba son únicas

En la cara sur se encuentra la zona más salvaje del islote, con fauna y flora endémica en recodos casi vírgenes. Entre ensenadas y manglares discurre la vida menos turística para las especies del cayo. Pelícanos, flamencos, iguanas, lagartijas que solo se desarrollan en este punto, e incluso murciélagos conviven en esta singular área cubana.

Para dormir en Cayo Santa María hay que elegir algunos de los hoteles ubicados casi en primera línea de playa. Yo me quedo con el Hotel Meliá Cayo Santa María, recomendado por El Corte Inglés, un todo incluido de cinco estrellas con un spa de lo más apetecible.

Espero que hayáis disfrutado de esta ruta colonial y playera. Cuba es un destino maravilloso, muy diferente, que hay que mirar con ojos nuevos, sin juzgarla antes de conocer las cartas que le han tocado en esta partida. Basta con vislumbrar más allá del humo turístico de un habano para entenderla y amarla.

Tras el humo de un habano en Cuba
Tras el humo de un habano en Cuba

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