Como amante de Asia que soy, estaba deseando hacer una ruta por Corea del Sur. Acabo de volver y tengo que decir que ha superado bastante mis expectativas, y que creo que es el momento idóneo para ir, antes de que empiece a ponerse de moda como Japón o China. Es muy auténtica, así que te cuento qué ver en Corea en 10 días (o más).

Recomendaciones para tu viaje a Corea del Sur

Para optimizar la ruta nosotras entramos por Busan y salimos por Seúl. Los vuelos costaban lo mismo y así te quitas un trayecto, ganando tiempo y pasta. Yo los compré aquí.

Todos los pagos en wones los hice con esta tarjeta monedero recargable que se usa súper fácil con la APP. No aplica comisión, hace muy buen cambio y te permite sacar efectivo de cualquier cajero.

Creo que tener internet en Corea es bastante necesario. A nosotras nos facilitó un montón el tema Uber, rutas, buscar info, traductor y todo eso. Llevábamos esta e-SIM que tienes con descuento con el código LOSVIAJESDECLAUDIA.

De todas formas, aquí te he dejado un post completo con mis consejos para organizar un viaje a Corea del Sur, seguro que te son bastante útiles así que échale un ojo antes de ir.
Mi itinerario de 10 días en Corea
Y sin más dilación voy a contarte qué hacer en Corea del Sur en 10 días para que le saques todo el jugo a tu viaje. Vas a poder probar platos deliciosos (y cafés muy cuquis), disfrutar de sus templos y paisajes, conocer una gran metrópoli como Seúl, pero además, contrastarla con el ambiente tradicional de localidades como Jeonju.
No quiero adelantarte mucho así que allá voy:
Día 0: Busan
El día de llegada a Corea lo pongo como cero porque como digo siempre, es de adaptación. Haz lo que el jetlag y el cansancio acumulado te dejen. Nosotras nos centramos en recorrer el mercado Gukje, la Bosu Book Street, las tiendas de Gwangbok-ro y la zona del BIFF, contemplar la Torre de Busan y cenar en la primera planta del Jagalchi Market.

Para dormir en Busan durante 3 noches escogimos una habitación privada con baño en este hostel que comparte nombre con su mascota, un perrito adorable. La señora que lo gestiona es muy maja y está bastante atenta a si necesitas algo.

Día 1: Busan
El primer día oficial de la ruta por Corea conviene madrugar porque los puntos que ver en Busan están bastante alejados entre sí. Nosotras comenzamos por el Templo Haedong Yonggugsa, budista y ubicado junto al mar (si te atreves, dicen que el amanecer aquí es precioso).
Luego, toca la actividad más divertida de la ciudad: hacer el recorrido por los acantilados en los vagoncitos de colores de la Sky Capsule (te aconsejo hacerlo en sentido Cheongsapo – Mipo). Antes de subirte pasea por la plataforma transparente del Cheongsapo Daritdol Observatory. El trayecto finaliza junto a la Playa de Haeundae. Aquí puedes subir al Busan X the SKY o dar un paseo en barco por la bahía.

¡El ritmo no para en este día! Lo continuamos en la estación de cable car de Songdo Bay, donde cogimos el teleférico para ver atardecer en el parque elevado (hay hasta un puente colgante), que por cierto, estaba ambientado con temática de El Principito. Antes, paséate por la plataforma Songdo Cloud Trails.
Luego ya, un poquito de relax, y a descansar.
Día 2: Busan
La segunda jornada nos la tomamos con más calma y la dedicamos casi entera a exprimir al máximo el Gamcheon Cultural Village, ese barrio obrero recuperado ahora con colorines lleno de encanto, que me recordó un poco a la Comuna 13 de Medellín.

Por la tarde, hicimos un poco de shopping: cosmética coreana en Olive Young y centro comercial Lotte Markt, con una fuente musical con un espectáculo cuanto menos curioso (aunque para mí lo mejor fue su supermercado; me encanta bichear lo que compran de comida en otras partes del mundo).
¿Te animas para cenar con una barbacoa coreana? Te dejo aquí los mejores sitios para comer en Busan.
Día 3: Busan – Gyeongju

Hoy hacemos cambio de ciudad. Dejamos atrás Busan para trasladarnos hasta Gyeongju, la ciudad de los túmulos funerarios. Se tarda apenas media hora en tren (hay mucha frecuencia), así que muchos van solo a echar el día con esta excursión. Pero yo te aconsejo que te quedes a dormir.

En Gyeongju nos alojamos por dos noches en una amplia habitación privada en este hostel súper barato con desayuno incluido con vistas a los túmulos. La verdad que es una opción súper recomendable.
Gyeongju es una ciudad apasionante (me encantó, quizás la que más me sorprendió de mi ruta por Corea) que a pesar de no tener el tamaño de Seúl o Busan, tiene muchísimo que ofrecer. Su atractivo principal son los tumuli, unas colinas artificiales pobladas de hierba (o de nieve en nuestro caso) que aguardan bajo ellas reliquias funerarias. Hay muchos en distintos parques y algunos hasta se visitan por dentro. Los dos complejos más impresionantes son Daereungwon Tomb Complex y Bonghwangdae Complex.

Además de esto, puedes perderte por su calle comercial de estilo tradicional Hwangnidan-gil, el fotogénico estanque Anapji y el Palacio de Donggung, cruzar el Puente Woljeonggyo o admirar el Observatorio Cheomsongdae.
Día 4: Gyeongju – excursiones
Si tienes un día más en Gyeongju (que mola porque a mí me gustó mucho) hay dos excursiones típicas que pueden hacerse en un mismo día si te das un poco de brío. Nosotras personalmente nos decantamos por la primera solo porque hacía mucho frío, pero bueno, ahí quedan ambas:
– Aldea tradicional Yangdong Village: es muy sencillo llegar a este pueblo típico coreano en el autobús 203, aunque si sois varios, el precio de un Uber no es desorbitado. Para acceder a la localidad hay que pagar una tasa y luego puedes recorrerlo a tu aire. Hay varias construcciones típicas y es interesante, aunque nosotras lo cogimos con un paisaje muy pajizo que no resaltaba sus encantos.
– Templo Bulguksa y Seokguram Grotto: este centro budista construido por la dinastía Silla en el siglo VIII dicen que es uno de los más llamativos de una ruta por Corea. Ha sido destruido y recuperado varias veces desde entonces. Muy cerca se encuentra una cueva en cuyo interior hay un gran Buda tallado en roca que no puede fotografiarse.

Por la tarde, nada como recorrer de nuevo la coqueta calle de tiendas y cenar en algunos de los restaurantes situados en casas típicas recuperadas.
Día 5: Gyeongju – Jeonju

Hoy bien temprano tomamos desde Gyeongju un autobús que en unas tres horas nos dejó en Jeonju. Esta localidad es famosa por albergar uno de los mejores hanok villages de Korea. Estos son barrios de casas tradicionales en estilo coreano que parecen el set de una película. Preciosos. En Jeounju hay más de 800 casitas así.

No podíamos elegir un destino mejor que Jeonju para probar la experiencia de dormir en un hanok en una habitación con tatami sobre un futón en el suelo. La señora que lo lleva es adorable y te lleva el desayuno a la cama por la mañana. Además, alojarse en una casa dentro del barrio tradicional es un plus.

Te dejo aquí mi guía con todo lo que vimos en Jeonju: los hanoks, un mercado muy genuino, un suburbio lleno de murales, cafeterías bonitas, el santuario y hasta una catedral cristiana. Además, es la cuna del bibimbap, plato coreado por excelencia, así que te cuento dónde comerlo.

Día 6: Jeonju – Seúl

Después del relax de Jeonju vamos a la última etapa del viaje: la gran Seúl. Se puede ir tanto en tren como en autobús, pero este último es tan cómodo y tiene tanta frecuencia que nosotras lo tuvimos claro. Se tarda algo más de 3 horas y vas en la gloria.

Para dormir en Seúl nos quedamos cuatro noches en este hotel súper modernito con un desayuno completísimo de la zona de Insadong. Tras mucho reflexionarlo elegimos este barrio y después de haber explorado la ciudad no pudimos estar más contentas con la elección, un área encantadora y se puede llegar a muchos lugares a pie. Un acierto total.
No perdimos el tiempo, y nada más llegar nos fuimos a comer al mercado que se ha hecho tan famoso por Netflix, el Gwangjang Market. Con la barriga llena empezamos a conocer el Complejo del Palacio Imperial de Changgyeonggung, encantador. Tras un buen pateo por todos los alrededores, nos tomamos una buena merendola en una cafetería ideal, compramos más skincare y cenamos pollo frito. What a wonderful day.

Día 7: Seúl – Gangnam
Nuestra primera jornada completa en Seúl la dedicamos en su mayoría al pijísimo barrio de Gangnam, donde se emplazan las tiendas de marcas más lujosas y que tiene algunos atractivos importantes. Para empezar, la Starfield Library, una biblioteca dentro del centro comercial COEX que se ha hecho muy conocida en Instagram y que es una monada. Ahí mismo encontramos la escultura de las manos que hace referencia a la canción de PSY Opa Gangnam Style.
También tiene un templo budista muy chulo, el de Bongeunsa, un centro comercial subterráneo y sitios para hacer brunch que molan mazo.

Para ver atardecer elegimos la Torre de Seúl (puedes comprar tu ticket aquí) pero nos cogió un cielo de estos grises de contaminación que literalmente lo empañó un poco jaja. Nada como rematar la noche en la zona de Myeondong.
Día 8: Seúl – excursión a la Zona Desmilitarizada
El día de hoy fue uno de mis preferidos de nuestra ruta por Corea del Sur. Hicimos este tour a la DMZ, una franja desmilitarizada de 200 kilómetros de largo y 4 de ancho que hace de frontera «pacífica» con Corea del Norte.
Es brutal estar allí y conocer de cerca el conflicto entre estas dos naciones. Saber de su pasado reciente pero también sentir la tensión que sigue latente en nuestros días. Con la excursión que yo hice puedes ver el puente con el que cruzaban de norte a sur, adentrarte en uno de los túneles con los que Corea del Norte ha querido infiltrarse en el sur en los últimos años o incluso observar la bandera norcoreana y uno de sus pueblos desde un punto elevado, cual espía. Aquí te cuento toda mi experiencia al completo.

De retorno en la capital subimos al observatorio de Jeongdong (con unas vistas geniales al Palacio de Deoksugung), volvimos a Myeongdong para cotillear en su infinidad de tiendas de cosmética y cenar en un sitio recomendado en la guía Michelin.
Día 9: Seúl
A por todas en el último día entero de nuestra ruta por Corea del Sur en 10 días. A las 10 menos algo estábamos cruzando la Puerta Gwanghamun del Palacio Gyeongbokgung para disfrutar a en punto de su cambio de guardia (que no deja de ser una recreación mediocre, pero bueno, está simpático). Luego, nos adentrarnos en los pabellones palaciegos que son preciosos.
Y ahora, cambio de tercio total, tras recorrer el mercado local de Mangwon, nos trasladamos al barrio universitario de Hongdae, donde hay entretenimiento para rato. Desde spas capilares a miles de fotomatones, tiendas de toda clase de cosas innecesarias pero adorables, cafeterías temáticas, comercios de segunda mano… una maravilla.

Día 10: Seúl y vuelta a casa
La última mañana nos dedicamos a pasear el Buckhon Hanok Village, barrio tradicional precioso (que tiene un horario de visita limitado para no molestar demasiado a los residentes) y volvimos caminando a nuestra zona pasando por la Insadong Cultural Street.
Una de las cosas más guay de nuestro alojamiento en Seúl es que estaba situado justo al lado del Ikseon Village, otro área de estilo coreano antiguo restaurando y ocupado por un laberíntico grupo de restaurantes, tiendas y cafeterías a cada cuál más currado que el anterior. Para despedirnos a lo grande fuimos a hacer un brunch a uno de ellos y nos comimos un brioche recién hecho al vapor demasiado bueno. Una forma genial de ponerle el broche a nuestro itinerario coreano.

Qué hacer en Corea si tengo más de 10 días
Claramente la espinita con la que nos volvemos (y que nos deja un gran motivo para volver a viajar a Corea del Sur) es conocer su famosa Isla Jeju, destino de honeymoon por excelencia entre los coreanos. Nosotras la descartamos sobre todo porque viajábamos en pleno invierno, pero si te sobra algún día y hace bueno, ni lo dudes.
Como has podido comprobar, hacer una ruta por Corea en 10 días es más que factible, es un destino agradecido que te deja con ganas de más.



2 Comentarios
En que epoca fuiste tu?
Yo fui en febrero :D.