Un error muy dulce en Eslovenia

Viajar es elegir, y ello comporta aciertos y errores. Voy a contaros un error muy dulce que padecí en el lago de Bled (Eslovenia).

Por diversas razones, el tiempo que habíamos destinado a explorar este precioso lago de origen glaciar era bastante limitado, y por ello me vi obligada a elegir: subir al castillo (la opción más histórica), visitar la iglesia que estaba en mitad del lago en un islote (la opción aventurera), o ir a una importante residencia que usaba el Mariscal Tito para recibir a los Jefes de Estado de otros países e impresionarlos, y que hoy día constituye un hotel de lujo, ya que allí me habían asegurado que servían el más auténtico Kremna Rezina, dulce típico de la zona, una especie de hojaldre de merengue y crema pastelera (esta era la opción más glotona).