El legado colonial y su enclave en un valle entre montañas la convierten en la ciudad más bonita de Bolivia. Hay muchos rincones preciosos que ver en Sucre, la capital constitucional boliviana, situada a 2.750 metros de altitud. Desde 1991, su casco es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Para dormir en Sucre optamos por este bed and breakfast a un paso del casco histórico y junto al Mirador de La Recoleta con un jardín maravilloso.

Yo te voy a contar todo para visitar Sucre por tu cuenta, pero si prefieres dejarte llevar, apúntate a este tour por las localizaciones más importantes con guía.
Visitas principales en Sucre
Aunque la sede del Gobierno y del Tesoro se encuentra en La Paz, la Independencia de Bolivia se proclamó en Sucre en 1825, y así se registró en su Constitución, convirtiéndola en capital simbólica del país.
Esto le ha otorgado un evidente protagonismo histórico que se refleja en sus elegantes calles, casas señoriales y plazas verdes. Ha adquirido el apodo de «La Ciudad Blanca de las Américas«. Toma nota de lo que no te puedes perder:
Catedral Basílica Nuestra Señora de Guadalupe
El de Guadalupe es el templo principal de la villa. Se ubica en la concurrida Plaza de Armas 25 de Mayo, que es a su vez el alma y corazón de Sucre.
La Catedral es del siglo XVI y mezcla estilo renacentista con elementos barrocos añadidos a posteriori. Destaca su imponente campanario y de su interior blanco, los óleos de los apóstoles. Los jueves y domingos hay misa a las 09:00 am.
Contiguo queda el Museo Eclesiástico de Sucre.

Nosotros visitamos Sucre coincidiendo con Domingo de Ramos y en la puerta de todas las iglesias vendían palmas trenzadas súper elaboradas.
Gobierno Departamental de Chuquisaca
Este palacio se localiza junto a la Catedral y tiene buenas vistas desde arriba de la ya referida Plaza 25 de Mayo.
Subiendo las escaleras, en la zona de la cúpula se aprecian los frescos de la batalla por la independencia de los bolivianos.

Casa de la Libertad
Aquí se redactó la primera Constitución de Bolivia y se firmó el Acta de Independencia el 6 de agosto de 1825, que puede observarse con detenimiento ya que está expuesta sobre un pedestal de granito.
En su Salón de la Independencia (antes capilla jesuita) se celebraron los primeros congresos bolivianos y aquí se examinaban los doctorandos. Ojo al techo de la taracea y a la profusa sillería.

Como curiosidad, del retrato de Simón Bolívar que cuelga tras el púlpito (obra del peruano José Gil de Castro), él mismo dijo que era en el que más se reconocía de todos los que le habían hecho. Vamos, que se veía guapetón.
La casa en sí con sus habitaciones en torno al jardín central es una belleza. Imprescindible que ver en Sucre.
Universidad de San Francisco Xavier
Es la universidad más antigua de Bolivia (y fue el centro progresista del país). Su patio principal aparece en el billete de 100 bolivianos, así que no está de más dejarse caer por aquí. Pero lo mejor de esta localización te lo cuento enseguida.

Si quieres una experiencia única, sube al Café Mirador San Miguel, dentro de la torre campanario que se ve en el claustro de la universidad. Las vistas son geniales y tomar un juguito con esa panorámica y las campanas sobre tu cabeza es de lo mejor que hacer en Sucre.

Convento San Felipe Neri
Al templo de Felipe Neri se le conoce como «convento» pero realmente fue fundado como oratorio a principios del siglo XIX.
En él no llegaron a cohabitar más de 10 o 20 filipenses, y cuando solo quedó uno, ante tanto edificio, decidió transformarlo en escuela. Hoy día sigue siendo un colegio privado de monjas salesianas exclusivo de niñas, por eso las visitas solo se realizan por la tarde, fuera del horario lectivo.
Duran unos 15 minutos (más tiempo libre en las terrazas) y en ellas se descubre el patio, la iglesia neoclásica con detalles en estilo barroco-mestizo, la cripta donde enterraban (de pie y momificados) a los oratorianos y por supuesto la joya de la corona, su azotea.

Sus terrazas entran en mi top 1 que ver en Sucre. Son espectaculares, con sus torres, las vistas al centro y el laberíntico claustro blanco. Maravilla.
Mirador de La Recoleta
Muy cerca de nuestro alojamiento y subiendo una pequeña cuesta, a unos 15 minutos de la plaza principal, encontramos el Monasterio de La Recoleta, con una plaza muy mona con una fuente y una gran balaustrada arcada desde la que se divisa todo el casco viejo de Sucre.

Cuenta incluso con una cafetería por si vas de chill y es especialmente bonito al atardecer (o eso dicen, porque a mí me pilló nubladísimo). Aun así merece la pena siempre.
Pasaje de Santa Teresa
La leyenda narra que una joven fue metida a monja en contra de su voluntad en el Convento de Santa Teresa pero ella estaba enamorada de un pretendiente al que veía a escondidas.
Se cuenta que fueron descubiertos momentos previos a que ella presentara sus votos, y, antes que renunciarse mutuamente, decidieron quitarse la vida en esta calleja empedrada (a lo Romeo y Julieta o los Amantes de Teruel) en la que muchos afirman que puedes ver sus almas paseando de la mano al anochecer.

Mercados de Sucre
Desde el Mercado Central al Mercado Campesino, hay mogollón de puestos callejeros en Sucre con toda clase de mercancía. Si te gusta perderte en ambiente local, este es tu sitio.
Ya sabes que a mí un mercado me flipa. Me llamó la atención lo limpio y ordenado que estaban en Sucre (dentro de su caos).

Parque Cal Orck’O
Este Parque Cretácico (período justo tras el Jurásico) es único en el mundo. Es el que alberga la mayor cantidad de huellas de dinosaurios del planeta. Se han recuperado hasta 5.000 de ocho especies diferentes, casi nada.
Hay un museo y varias recreaciones de diferentes especies de dinosaurios, pero lo más impactante es la pared vertical de la foto. La visita de cerca a las huellas es a las 12:00 y a las 13:00 horas, pero pueden verse de lejos sin problema.

Está algo retirado, aunque tiene un bus del parque, nosotros fuimos en taxi y volvimos en el bus 4, un trayecto que merece la pena porque el autobús hace un recorrido súper genuino por Sucre. Eso sí, paciencia jaja.
Otros sitios que ver en Sucre
– Parque Simón Bolívar: genial si estás viajando por Bolivia con niños, porque hay un montón de juegos para ellos. Además, no te pierdas la copia de la Torre Eiffel en miniatura.
– Cementerio General de Sucre: no es una visita habitual, pero como teníamos tiempo decidimos dar un paseo por este camposanto y nos gustó mucho. Aparte de estar lleno de árboles y ser muy agradable, tenía algunas particularidades, como los toldos en los nichos o la presencia de cantantes que por un módico precio dedican algún tema a tu ser querido.
– Iglesias: hay muchas otras iglesias en Sucre interesantes, la de San Francisco de Asís, la de Santo Domingo de Guzmán, de la Santa Mónica, la de San Lázaro… cada una con sus curiosidades. De hecho hay un tour específico religioso.
– Museos: redescubre prácticas textiles ancestrales recuperadas en el de Arte Indígena o flipa con la localización en el antiguo Banco Nacional del de Etnografía y Folklore.

Excursión al mercado de Tarabuco
Los domingos tiene lugar el mercado de Tarabuco (a una hora larga de Sucre). En él se dan cita semanal diferentes comunidades quechua del entorno para hacer recados e intercambios de productos.
Desde cortarse el pelo a vender fruta y verdura o hacerse con un buen puñado de hojas de coca para la altura.
Me recordó (salvando las distancias) al mercado de Chichicastenango de Guatemala. A pesar de que el conductor que nos llevaba insistió en que había “hartas de turistas” nosotros contamos literalmente seis, así que es muy auténtico todavía.

Puedes contratar algún taxi que te lleve, coger algún minivan desde la avenida de las Américas o si sois varios sumarte a este tour.
Dónde comer en Sucre
Antes de terminar quiero hacer unas recomendaciones de restaurantes en Sucre, porque la verdad es que aquí comimos fenomenal:
– Tierra: este vegetariano (excepto algún plato de pescado) es muy mono y todo está súper rico y elaborado. Me encantó el tartar de choclo y batata, delicioso, y el taco de trucha ahumada.
– Bienmesabe: local especializado en arepas y cachapas. Desde clásicas como la reina pepiada a muchas alternativas veggies.
– Joy Ride Café Sucre Bolivia: el ambiente es super guiri no nos engañemos, pero el local está decorado chulísimo (sobre todo de noche) y tiene infinidad de bebidas para probar y te ofrecen juegos de mesa. Para una cerveza y una pizza está genial.
– GOBLIN: buena opción para cerveza artesanal.
– Mirador San Miguel: la ya mencionada cafetería dentro del campanario de la Iglesia de San Miguel.
– Kaffa Coffee: apúntalo para un cafelito de especialidad. El banana coffee de lo más original.

Y estos son mis rincones que ver en Sucre, una de las mejores urbes bolivianas para incluir en tu ruta por el país.


