Se dice que en esta localidad boliviana se extrajo tanta plata en los siglos XVI y siguientes que podría haberse construido un puente de Bolivia a España en argento y transportar el resto de metal (mucho) por él. Famosa por sus minas, hoy te cuento que otras cosas chulísimas hay que ver en Potosí.


Para dormir en Potosí escogimos este hostal en pleno meollo que era baratísimo y aunque el baño era compartido, tenía hasta el desayuno incluido. Muy recomendable.

Cabe mencionar que Potosí se encuentra a más de 4.000 metros así que es habitual sufrir soroche o mal de altura. Hidrátate, busca hojas de coca para mascar o ve a la farmacia, donde te venderán un remedio específico. De todas formas ni que decir tiene que hay que viajar a Bolivia con un buen seguro. Yo aconsejo la póliza Mochilero.
Minihistoria y curiosidades de la mina de Potosí
Antes de entrar en faena y por lo particular de este destino, voy a ponerte un poco en contexto:
Los conquistadores europeos fueron a la actual Sudamérica en busca de El Dorado (cuya leyenda me flipó conocer en Colombia). No dieron con él, pero sí con el Cerro Rico de Potosí, del que llegó a emanar el 80% de la plata mundial.
Como suele pasar con estas cosas, la explotación la descubrió casualmente un campesino que había salido a buscar una llama que se le había escapado. Al caer la noche hizo una hoguera tan potente que del suelo empezó a supurar un líquido brillante. Esto llegó pronto a oídos de los españoles, que sabían perfectamente de qué se trataba.

La ciudad se fundó en 1545 tras descubrirse la miiiina que había escondida en ese monte, y fue durante años la ciudad más poderosa de las Américas, contando con 200.000 habitantes y hasta 80 iglesias en su momento.
Cuando el mineral comenzó a mermar (en el siglo XIX), la urbe empezó también a decaer. Sin embargo actualmente todavía se extrae plata, estaño y plomo de sus minas.

¿Sabías que la expresión “vale un Potosí” nació justamente de aquí? El cerro Rico, bien rico en plata, pronto fue el sustento económico principal del Imperio Español.
Qué visitar en la encantadora Potosí
Con el gran auge minero Potosí se convirtió como decía en una de las ciudades más grandes del mundo de la época. Vestigio de esto nos quedan rincones maravillosos a explorar, que le han valido para alzarse como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Yo te voy a contar un poco de los sitios principales de la ciudad para que la recorras por tu cuenta, pero te aconsejo también que te apuntes a este tour gratuito por la mayoría de enclaves importantes.
Más allá de todo el rollo de las minas de plata, tengo que decir que la villa fue una de mis paradas favoritas en la ruta boliviana. Muy genuina y chula. Toma nota de todo lo que ver en Potosí:
Mercado Central
Empiezo nuestro itinerario por Potosí por el Mercado Central, ya que está situado justo al lado de nuestro alojamiento.
Ya sabes que me flipan los puestos locales porque creo que la oferta y la demanda definen muchísimo a una población. El de Potosí es algo caótico pero completo, con muchas frutas y carnes (poco pescado) y muchos artículos para el hogar. Arriba cuenta con zona de comedor donde puedes pedirte platillos por poco dinero.

Casa Nacional de la Moneda
La Casa de la Moneda no solo es la atracción principal de Potosí, sino que además se trata de uno de los museos más apasionantes de Sudamérica. Da igual que no seas un loco de la numismática, conocer de cerca la historia de la primera moneda de uso globalizado, es para flipar.
El edificio se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII. Dicen que costó tanta pasta que el rey de España al ver la factura dijo «este edificio debe estar hecho de plata«. Aquí se llevaba todo el control del acuñado de monedas coloniales, con una P grabada y conocidas como potosís.
Las paredes tienen un espesor de un metro y por supuesto ha servido desde como prisión a cuartel militar.
Es impactante la imagen del patio central, con sus adoquines, la fuente de piedra y el mascarón de Baco que se colocó a finales del siglo XIX no queda muy claro por qué.


Por menos de 3 euros puedes hacer esta visita guiada en la que te contarán muchos detalles de este edificio tan emblemático que sin duda merece la pena.
Plaza Principal 10 de Noviembre y la Catedral
En la Plaza 10 de Noviembre se alzan algunos de los monumentos más importantes que ver en Potosí. Además de su agradable parque, destacan El Cabildo, de color mostaza, el obelisco y por supuesto su catedral.
La Catedral de Potosí es de estilo neoclásico mezclada con barroco. Fue construida a principios del siglo XIX sobre una anterior de adobe del XV que fue destruida. Llaman la atención los vitrales con los distintos apóstoles. La iconografía pertenecía a la iglesia original.
La puerta principal tiene unas cristaleras a modo Pórtico de la Gloria, pero muchas veces permanece cerrada porque en la plaza se realizan manifestaciones en las que se usa dinamita, y les preocupa que pueda dañarla. De hecho, nosotros entramos por detrás, por el museo.

Para subir a la torre tendrás que abordar 94 escalones que, con la altura, parecen 900 jajaja. Pero la vista desde arriba es magnífica, se aprecia toda la población con el Cerro Rico al fondo. Fíjate en la campana más antigua, fue rescatada del primer templo. Reserva tu visita aquí.
Museo de Santa Teresa
Fundado en el siglo XVII, este coqueto convento de color teja todavía acoge a un grupo de monjas carmelitas. Algunas son las encargadas de realizar la visita guiada (puedes reservar aquí por menos de 2 euros).
Aquí entraban a vivir al cumplir los 15 muchas niñas de familias adineradas que entregaban su vida a Dios. Hoy día está en gran parte musealizado y puedes contemplar pinturas de Melchor Pérez de Holguín, una sala repleta de crucifijos e incluso cilicios que algunas hermanas usaban para autoflagelarse.

Otras iglesias potosinas
Otros templos interesantes que visitar en Potosí son: Museo y Convento de San Francisco (el más antiguo de Bolivia, visita aquí), Iglesia de la Merced, la Capilla de Nuestra Señora de Jerusalén, la Iglesia y Museo de San Lorenzo de Cangas o la Torre de la Compañía, actual Oficina de Turismo.
Arco de la Cobija
Si quieres la clásica foto de la zona indígena de Potosí a las faldas del gran Cerro Rico asómate a este arco rayado.

Calles más bonitas de Potosí
Todas las calles que envuelven los monumentos citados merecen ser recorridas con calma admirando sus pastelosas construcciones entre marañas de cableado. Quijarro (con curvas para cortar las frías corrientes de aire), Bolívar, Oruro, Junín o el Pasaje de las Siete Vueltas son meros ejemplos de ello.
Dos puntos especialmente bonitos son la Casa de las Tres Portadas y el Portón Mestizo.

Visitar las minas de Potosí, ¿sí o no?
Son numerosas las agencias que ofrecen visitas a las minas de plata de Potosí. Después de informarnos un poco in situ y tras leer varios artículos decidimos no hacerla.
Aunque parezca mentira, las duras condiciones de trabajo han cambiado poco desde la era colonial, e incluso aún en la actualidad siguen trabajando muchos niños en la explotación. Hay muchas protestas por ello a diario y considero que no participar de estas actividades es otra forma más de denunciar la situación.

Por último, quiero señalar que a orillas del río Huana Mayu se pueden contemplar las ruinas de varios ingenios donde se fundía la plata y se separaba del mineral.
Y hasta aquí nuestro paseo por Potosí. Desde aquí cogimos un autobús rumbo a Uyuni, donde comenzaríamos un apasionante tour de 3 días al archifamoso Salar; no sin antes dar buena cuenta de unas salteñas y de la cerveza local, la Potosina (cuya factoría es la más alta del mundo).


