Acabo de volver de la bella capital del Tirol, una cucada con casas de colores pastel enmarcada por los Alpes austriacos. Hay más rincones chulos que ver en Innsbruck de los que pensaba, así que hoy te los cuento todos.

Para dormir en Innsbruck nosotras optamos por este apartamento algo retirado del centro (los precios son prohibitivos) que fue graciosísimo. Es la típica casa tirolesa y en la planta baja había vacas y ovejas, ¡dentro de la ciudad! Si tienes coche de alquiler es una gran opción porque además aparcas gratis.

Prácticamente todos los monumentos de Innsbruck están incluidos en la Innsbruck Card. Yo no suelo recomendar estas tarjetas si no creo que sean súper rentables, pero es que en este caso está claro clarinete.
La hay de 24, 48 o 72 horas y además de tener acceso a casi todas las atracciones de la ciudad, tienes también los transportes (solo por coger el funicular de Nordkette ya sale a cuenta). Resérvala aquí.

Visitas de Innsbruck más importantes
Y no me enrollo más y empiezo ya a desvelarte cuáles son los lugares principales que ver en Innsbruck. Ojo que hay sorpresitas:
Catedral de Santiago
Dedicada como te imaginarás al santo apóstol. Su fachada es bastante austera con dos torres simétricas, lo que contrasta con su interior barroco plagado de frescos y estucos (el que simula una cúpula en 3D es brutal, me impactó).
Destacan su órgano con 3.700 tubos, el altar mayor y su gran campana, la segunda mayor del Tirol.

Entrada gratuita (pero hay que abonar 1 euro para hacer fotos).
Palacio Imperial Hofburg
Junto con el homónimo Palacio Hofburg y el Schönbrunn (ambos en Viena) conforma el trío palaciego más significativo de Austria, lo que lo convierte en uno de los imprescindibles que ver en Innsbruck. Llaman la atención de la fachada blanca sus torreones verdes.
Fue residencia de los Habsburgo y mandado construir por el archiduque Segismundo en el siglo XV, para ser reformado por la emperatriz María Teresa en el siglo XVIII.
Tiene numerosas estancias con mobiliario de época (hay un dormitorio con un armario que me recordó cien por cien al de La Bella y la Bestia jajaja). Pero la habitación preferida de todos es el apartamento de Sissi Emperatriz (siglo XIX). También cuenta con una capilla y una galería de pintura con retratos.
Como pega, no se pueden hacer fotos. Eso siempre me fastidia un poco, pero bueno. Está incluido en la Innsbruck Card.

Hofkirche o Iglesia de la Corte
Se ubica junto al Palacio Imperial y es de estilo neogótico, con el órgano renacentista más grande de Austria. Lo más llamativo son las 28 esculturas de bronce a tamaño real que le han dado el sobrenombre de «Iglesia de los Hombres Negros«.
Se diseñaron para proteger la tumba de mármol negro del emperador Maximiliano I. Pero hay dos curiosidades: la primera, es que en realidad 8 de ellas son mujeres; la segunda, que no está enterrado allí porque tardaron 30 años en construirlo y como mientras murió, lo sepultaron en Wiener Neustadt y nunca lo trasladaron.
Está incluida en la Innsbruck Card.

Torre de la Ciudad
En la bonita calle Herzog-Friedrich se localiza el Antiguo Ayuntamiento o Torre de la Ciudad, uno de los mejores miradores de Innsbruck con sus 133 escalones y 51 metros de altura. No te lo pierdas porque está incluido en la Innsbruck Card y si no, es baratísima de reservar.

Además, tienes las mejores vistas del gran protagonista, el siguiente punto de nuestra ruta.
Tejadillo de Oro
El edificio más bonito de Innsbruck es el decorado con un gran tejado dorado elaborado con 2.657 tejas de bronce. Esta especie de balcón cuenta además con relieves, pinturas (busca el culo desnudo) y 8 escudos de armas.
Se construyó en conmemoración al matrimonio del emperador Maximiliano I con Blanca María Sforza en el siglo XV. Lo utilizaban para cotillear desde alto lo que pasaba en la ciudad.
Su museo está incluido en la Innsbruck Card.

Ante él se encuentra otra monada, la Casa Helbing. En estilo barroco de color blanco, está decorada con hojas, frutas, conchas… muchos elementos naturales. Mi construcción preferida que ver en Innsbruck.
Arco del Triunfo
En la Maria Theresien Strasse, una de las arterias principales de Innsbruck, plagada de casas barrocas de colorines, destacan: la Columna de Santa Ana, el Palacio Trapp, la Iglesia del Hospital de Innsbruck y sobre todo, el Arco del Triunfo.
Este fue construido al sur en el siglo XVIII para celebrar la boda del archiduque Leopoldo con María Luisa de Borbón. By the way él se murió al nada de la boda.
Lo mejor que tiene en mi opinión es la bonita vista a través de su arco central con la iglesia rosada y las montañas nevadas.

Mercado de Innsbruck
Está ubicado en el paseo que bordea el río Eno y está lleno de puestos de comida. Por la tarde la plaza ante él se llena de locales tomando algo al sol.
Por cierto, desde aquí tienes la mejor panorámica de la fila de casas de colores tan típica de Innsbruck.


¿Sabías que en la ciudad hay varias máquinas expendedoras con la particularidad de ofertar productos kilómetro cero? Metes tu monedita (o tarjeta) y te salen quesos, huevos, bebidas… de granjas cercanas. Aquí encuentras uno muy céntrico.
Museo Tirol Panorama
Está alto lejos del meollo, pero como teníamos coche nos acercamos. Se trata de un museo que alberga una pintura 360 grados que representa la Batalla de Bergisel (1809) en la que los tiroleses lucharon contra las tropas francesas y de Baviera para conseguir su independencia. Tiene 1.000 metros cuadrados de experiencia inmersiva.
A menos que te interese mucho el tema bélico, según mi criterio no merece tanto la pena, pero bueno, está incluido en la Innsbruck Card.

Trampolín de Salto Bergisel
Muy cerca de la parada anterior y casi visible desde cualquier parte encontramos este trampolín de salto olímpico, una de las atracciones principales que ver en Innsbruck. Está considerado el más moderno que existe y fue diseñado por la arquitecta británico-iraquí Zaha Hadid.
Más allá de la curiosidad, lo mejor son las vistas. Está incluido en la Innsbruck Card.

Funiculares de Innsbruck
Ya lo decía al principio, solo por subir gratis a los funiculares de Innsbruck ya renta sacarse la Innsbruck Card. Sueltos los tickets cuestan casi igual que la tarjeta 24 horas.
Bastan 8 minutos en el funicular Innsbrucker Nordketten para pasar a encontrarse en plena naturaleza en el Parque Natural de Karwendel en la cordillera de Nordkette, el más grande de Austria. Beberse una cerveza ahí arriba rodeado de nieve pero al sol, es una auténtica gozada.
El funicular Hungerburgbahn nos lleva del centro de la ciudad a la estación de Hungerburg. Desde esta se puede seguir subiendo hasta la estación de Seegrube (1.905 metros) y después hasta Hafelekar (a 2.300 metros).
Desde estas estaciones parten numerosas rutas de senderismo, cuentan con varios restaurantes típicos, se hacen eventos, etc.

Castillo de Ambras
Este castillo renacentista se ubica dentro de un parque a las afueras de Innsbruck. La visita transcurre por sus diferencias estancias musealizadas, con armaduras, pinturas, antigüedades… Me hizo mucha gracia descubrir que en él se encuentra el retrato original de Vlad Tepes (Drácula) que tanto se ve en Rumanía.
Su origen dicen que es del siglo V aunque sufrió una gran transformación en el XVI de la mano del archiduque Fernando II, que lo usó como residencia personal. Lo que está clarísimo es que su Salón Español es maravilloso.
Incluido en la Innsbruck Card pero si lo prefieres puedes comprar el ticket suelto.

Mundos de Cristal de Swarovski
Cuando la empresa Swarovski cumplió 100 años en 1995 decidió inaugurar este museo sobre su historia a 20 kilómetros de Innsbruck. Los fantasiosos jardines son extraordinarios, con una gran nube con 800.000 cristales de Swarovski colocados a mano que reflejan el lago que tienen debajo.
Una vez dentro, hay 15 estancias diferentes con ambientaciones variopintas y un elemento en común: sorprenderte con sus cristales. Desde una sala bajo cero a escenas famosas replicadas en brilli brilli. Curiosón.
Incluido en la Innsbruck Card.

Otras cosas que ver en Innsbruck:
– Museo Estatal del Tirol: desde la Edad de Piedra la actualidad, arqueología, música, historia, pintura… exposición con obras de Rembrandt.
– Basílica Wilten: iglesia de estilo rococó con exterior blanco y amarillo que por dentro está muy ornamentada. En el altar se encuentra una estatua de la Virgen María, símbolo entre los peregrinos, con 4 columnas de mármol.
– Lago Achensee: como a una hora de Innsbruck, continuando en el sentido de los Mundos de Swarovski encontramos este lago verde esmeralda que es el más grande del Tirol. En verano se llena de austriacos disfrutando de su playa.

Estos son mis lugares principales que ver en Innsbruck y alrededores, una ciudad de lo más apetecible.



2 Comentarios
Muchas gracias por darnos tanta información, muy bien explicado todo.
Por cierto, me encantan las botas que llevas.
Ay mil gracias! Pues son de una marca española que me encanta, Carmela se llama, son de súper buena calidad.